El embajador de la República Oriental de China en la Argentina, Zou Xiaoli, expresó que si bien en los últimos años la cooperación económico-comercial entre ambos países se fue dando a un ritmo bastante promisorio, si se quieren concretar más proyectos se deberán tener en cuenta una serie de factores para que el vínculo sea más fructífero y beneficie a las dos partes.
“La relación entre China y Argentina viene desarrollándose en una dirección diversificada, equilibrada, sostenible y de alta calidad; dibujando un esquema con la agricultura, la infraestructura y la cooperación financiera como pilares; y la alta tecnología, las nuevas energías, la medicina, la minería, la producción medioambiental y los servicios turísticos como nuevos ejes de crecimiento”, alegó.
Xiaoli detalló que en 2018 el volumen del comercio bilateral fue de 11.940 millones de dólares, en tanto que las inversiones chinas en el país fueron de US$11.740 millones. A su vez, la contratación de obras por parte de empresas asiáticas superó los US$20 mil millones.
Actualmente, 74 empresas chinas están establecidas en el país, entre las que se incluyen las Top 100 en el ranking mundial: ICBC, Bank of China, Sinopec, CNOOC, CSCEC y CREC; y las Top 500, COFCO, CITIC, Power China, CMEC, CCCC, COSCO, CRRC, Shaanxi Coal y Chemical Industry Group. Asimismo, los proyectos llevados a cabo ayudaron a crear alrededor de veinte mil nuevos puestos de empleo de forma directa y cien mil de manera indirecta.
En lo que va de 2019, se concretó la salida de productos locales como la miel, la carne de cerdo y la harina de soja al mercado chino, así como se reemplazó a Brasil como el mayor proveedor de carne vacuna por China. Cabe destacar que China continuamente está abriendo sus puertas a productos agrícolas argentinos, con lo cual se vio muy impulsada la actividad en relación al comercio exterior.
“La finalización de proyectos de infraestructura en construcción y a construirse brindará un fuerte apoyo para el desarrollo económico y social de la Argentina. Al mismo tiempo, las empresas chinas también conseguirán ingresar al mercado latinoamericano, a través de su cooperación con la Argentina”, expresó el diplomático.
Según Xiaoli, se podría afirmar que la cooperación entre los países está basada en el respeto y los beneficios mutuos. Por este motivo, no es casualidad que se haya enriquecido y profundizado la Asociación Estratégica Integral entre ambas repúblicas. Sin embargo, la ralentización del crecimiento económico mundial produce dudas en los países emergentes. “Siendo amigos, socios y miembros del G20, deberíamos tener una mayor comunicación para preservar y promover los intereses en común y tomar medidas efectivas que afronten esta situación complicada y cambiante”, señaló.
En primer lugar, habría que mantener la estabilidad y durabilidad de la cooperación, para que no padezca las dificultades de los tiempos que corren. Xiaoli aseguró que los proyectos exigen esfuerzos y revisten una gran importancia a la hora de las nuevas estrategias.
“Ambas partes deberían asumir sus respectivas responsabilidades, atender las preocupaciones de la otra, resolver los problemas y seguir trabajando para que la implementación de los proyectos llegue a buen puerto”, ejemplificó.
Como segunda medida, se debería fortalecer la coordinación, planificación e interacción para que las colaboraciones sean cada vez más productivas. A lo largo de 2019, la exportación de productos agropecuarios a China creció notablemente; aun así, se requiere trabajar más, para expandir la cooperación agropecuaria con todas sus cadenas de valor, a fin de estrechar lazos de intereses compartidos.
También se debería impulsar la cooperación sobre la infraestructura de transporte, con el objetivo de reducir los costos logísticos y aumentar la competitividad de los productos agrícolas; y poner en funcionamiento la cooperación en el procesamiento profundo agrícola, para aumentar el valor agregado de la producción argentina.
“En tercer lugar, es indispensable aprovechar al máximo las oportunidades tecnológicas y modalidades comerciales para convertir los nuevos polos de crecimiento en flamantes éxitos. La cooperación entre China y Argentina va rumbo a un desarrollo verde, ecológico y sostenible. Se prevé que en el futuro China sea el mayor emisor de turistas antárticos”, sostuvo.
Sobre este último punto, cabe indicar que durante octubre se entregará el primer crucero de expedición polar fabricado en China, que partiría desde el Puerto de Ushuaia con destino a Antártida a principios de noviembre. Si bien el barco fue hecho en Asia, es de origen belga, pertenece a un estadounidense y está operado por una multinacional australiana. Se calcula que próximamente se construirán más embarcaciones similares, con el fin de impulsar el turismo en el continente blanco.
En cuarto lugar, habría que fortalecer la cooperación regional y subregional para que mejorare la interconectividad. Xiaoli comentó que es indispensable para el desarrollo económico local y surge como una necesidad ante la tendencia globalizadora. “China está predispuesta a trabajar con la Argentina para integrar la iniciativa de la Franja y la Ruta tanto en la estrategia argentina de desarrollo, como la de otros países del cono sur”, resaltó.
Dicha cooperación fortalecerá las ventajas geográficas de nuestro país y mejorará la escala y calidad de los vínculos; también aportará buenas perspectivas para los acuerdos entre China y el Mercosur.
“Actualmente, las relaciones están en una etapa crucial. Debemos consolidar la confianza mutua a través de la revisión de los frutos cosechados, enfrentar los desafíos con las manos en alto y renovar los pensamientos y métodos con una visión a largo plazo que plantee encuentros a la vanguardia de estos tiempos. China aprecia y valora la Asociación Estratégica Integral con Argentina y continuará trabajado con los respectivos gobiernos y círculos sociales para impulsar cooperaciones prácticas a un nivel superior más fructífero, que sirva para el crecimiento de ambos países y beneficie a los dos pueblos”, concluyó.