a colza (Brassica napus) puede ser una alternativa al trigo como cultivo invernal. Se trata de una oleaginosa muy difundida en el mundo, que se adapta sin problemas a distintas situaciones de suelo con aptitud agrícola. Su raíz es de tipo pivotante, con un diámetro que le permite ejercer en el suelo un efecto subsolador mucho más potente que otros cultivos invernales.

- Los barbechos se realizan con glifosato y picloram o dicamba. El uso de herbicidas y el sombreado que produce este cultivo permite llegar a la cosecha sin problemas de competencia.
- Por tratarse de una semilla muy pequeña (3 a 4 gramos/1.000 semillas), la profundidad media de siembra debe ser de dos centímetros. Esto requiere de precisión y exactitud en la calibración de la sembradora.
- La densidad de siembra recomendada es de 40 a 80 pl/m2, con una distancia entre líneas de 17,5 a 40 centímetros.
- El nivel de cobertura es un tema importante. En este sentido, la posibilidad del uso de barrerastrojos aumenta notablemente la calidad y colabora en la elección de la fecha de siembra.
- El período de siembra transcurre desde mediados de mayo hasta de junio.
La Carinata es otra alternativa invernal. Su manejo es similar a la colza, con las dificultades típicas de siembra por tratarse de una semilla pequeña. El perfil sanitario es muy parecido y posee los mismos problemas de insectos.

- Posee un ciclo 15 días más largo que la colza, lo que permite adelantar la fecha de siembra al mes de abril.
- Mayor nivel de cobertura del lote y seguridad en la implantación.
- Ante problemas de densidad, tiene gran capacidad para cubrir espacios.
- Estas plantas de mayor porte promedio generan raíces de mayor diámetro y profundidad, otro punto importante a la hora de implantar este cultivo.