Los antimicrobianos son una herramienta de uso constante en la producción ganadera, al traer ventajas en la productividad como la reducción de la mortalidad, mejora del rendimiento, disminución de la variabilidad y mejor rentabilidad económica. Sin embargo, la creciente preocupación por el uso excesivo de antimicrobianos ha llevado a repensar la forma en que se produce proteína animal.
Es sabido que el uso prudente de los antimicrobianos en la producción animal es extremadamente importante. En general, son utilizados con más intensidad en animales jóvenes. En el caso de los cerdos, por ejemplo, es la etapa que presenta mayores retos en relación con el uso de niveles bajos o la retirada total de drogas. Sin embargo, la reducción en el uso de antimicrobianos comienza con prácticas incluso antes del nacimiento de los lechones.
El destete es un paso crítico, un desafío que es exponencialmente más alto en casos donde la dieta no tiene alta digestibilidad, el medio ambiente y el tracto digestivo están contaminados por microorganismos patógenos o hay malas condiciones de higiene y de manejo. En estas situaciones es frecuente que los fármacos se utilicen excesivamente para enmascarar los problemas, generando resistencia y un desequilibrio total de la microbiota intestinal de los lechones.
Para que el animal no sufra las consecuencias de esa etapa crítica, el buen rendimiento zootécnico y el uso de antimicrobianos de manera prudente es factible. En este sentido, la utilización de programas de alimentación durante la fase de gestación que satisfagan las exigencias nutricionales de las hembras es muy importante, a la vez que también es vital una adecuada nutrición de la cerda durante la lactancia, a través del suministro de fuentes y niveles correctos de lípidos que mejoran la calidad de la leche y aditivos que actúan sobre la inmunidad del lechón.
Por otro lado, el calostro, además de una importante fuente de nutrientes, es una fuente fundamental de inmunoglobinas que ayudara al desarrollo de los lechones. El objetivo del suministro de alimento en la maternidad es la preparación para el destete y no un aumento de peso significativo, así se logra gradualmente el equilibrio de la microbiota intestinal y se obtienen mejoras en el rendimiento en etapas posteriores del crecimiento.
Finalmente, hay varias herramientas que se pueden utilizar para “blindar” el sistema digestivo del lechón de varios agentes de riesgo después del destete, reduciendo el uso de antimicrobianos en esta etapa. Por lo general, el pH intestinal de los lechones después del destete no es óptimo para la digestión de las dietas típicas utilizadas. Por lo tanto, es fundamental cuidar los ingredientes que se utilizan en las raciones post-destete con el fin de no deteriorar aún más la capacidad de acidificación del medio y promover el desarrollo de patógenos.