El sorgo, a diferencia de otros cultivos, posee la habilidad de rendir consistentemente en cualquier tipo de ambiente. Es una excelente alternativa productiva por su adaptabilidad a diversas condiciones de suelo y por su resistencia a deficiencas hídricas. Además, aporta altos volúmenes de rastrojo, factor clave para mantener elevados niveles de materia orgánica en el suelo en un esquema de rotación.
Tres tips para lograr mejores resultados:
- Siembra: conviene evitar sembrar con el suelo frío y muy húmedo ya que puede demorar la germinación y promover el desarrollo de enfermedades fúngicas.
- Debido al reducido tamaño de la semilla, también es importante tener en cuenta la profundidad de siembra, no debiendo superar los 5 cm.
- Para el mejor control de malezas, usar herbicidas residuales de amplio espectro. El tratamiento de semilla en origen asegura la aplicación de la dosis adecuada y una cobertura homogénea y correcta con el producto.
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