Tras un año de investigación, el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) de Mendoza realizó un informe en el que se sugiere qué variedades de frutas conviene cultivar en la provincia. El relevamiento, que se complementó con consultas a diversos organismos públicos y organizaciones privadas, tiene como meta advertir sobre los cultivos que tienen mayor demanda interna y externa, y cuáles son las zonas más apropiadas para cada especie y variedad.
El organismo asegura que los datos deben ser actualizados constantemente, ya que la idea es asesorar a los productores acerca de qué plantaciones son más convenientes, para que el gobierno local las tenga en cuenta a la hora de realizar su presupuesto anual.
En relación al durazno para industria, la jefa del Área de Gestión de Información Estratégica de la entidad, Cecilia Fernández, aseguró que los productores le comentaron que ya no es conveniente plantar variedades viejas como Pavie Catherine, Fortuna y Loadel, ya que su rendimiento es bastante pobre. A su vez, señalaron que en el oasis sur solo corresponde plantar en General Alvear y Real del Padre (San Rafael), debido a que el resto de las localidades son muy vulnerables a las heladas.
También indicaron que es necesario cambiar el sistema de conducción, porque de utilizar riego presurizado se podría llegar a la cifra de 800 o mil plantas por hectárea, en comparación con las 500 que se producen actualmente.
Respecto al durazno para consumo en fresco, que se destina principalmente al mercado interno, sugirieron que su implantación es buena en todo el territorio, a excepción del sur. Asimismo, apuntaron a optar por variedades de cosecha temprana y alto potencial productivo, como Rich Lady, Sweet September, Venus, María Bianca o Big Top, en detrimento de las tradicionales June Gold y O’Henry.
Como el producto es susceptible a las bajas temperaturas y el granizo, comunicaron que en los costos de producción se deberían contemplar las estrategias para hacerle frente a estas problemáticas. Además, plantearon otros aspectos a considerar, como renovar los viveros y las variedades. Como para las labores se necesita abundante mano de obra, también se requieren instalaciones de empaque y frío para que lleguen a destino en condiciones.
Se aconseja cultivar ciruela para industria en la zonas este y sur, ya que cuentan con buena infraestructura para que su producción sea exitosa. A pesar de que el 95% se exporta, hay variaciones que dificultan las ventas y los contratos comerciales. Para Fernández, al tratarse de un cultivo noble que comparte fecha de cosecha con la uva, en ocasiones de descuidan las plantas o se reduce la disponibilidad de mano de obra. Por este motivo, se debería implementar más tecnología y desarrollar nuevas estrategias de rentabilidad.
El cultivo de ciruela para consumo en fresco, en cambio, está bien instalado en los oasis Norte, Valle de Uco y Este, aunque desde 2010 la superficie viene disminuyendo año a año. Debido a que las variedades se destinan a consumo son de floración temprana, se sugiere incluir en los costos sistemas de lucha activa y pasiva contra heladas. El informe demuestra que las características más apropiadas para su desarrollo son: el potencial para obtener grandes calibre, la resistencia a las rajaduras por lluvia, la fecha de floración tardía y la productividad.
Como los consumidores exigen que el fruto tenga piel oscura y pulpa amarilla, los productores y empacadores expresaron que prefieren las variedades Larry Ann, Angeleno, Early Queen y Black Amber. De todas formas, insinuaron que la primera es muy sensible a las lluvias.
La cereza es priorizada en el Valle de Uco, el norte y el este, con énfasis en promover variedades más nuevas para hacerle frente a sus principales competidores, que son Neuquén y Río Negro. Se recomiendan las llamadas Brooks, Lapins, Santina y Sweet Heart, aunque proponen que se importen otras con mayor aptitud poscosecha para acceder a mercados como China.
La almendra, cuya producción creció mucho en los últimos años, se recomienda en todos los oasis. No obstante, resaltaron la necesidad de proteger las plantas ante las heladas. Además, sugieron optar por variedades polinizadoras, colocar colmenas y mitigar el daño que causan las aves. En las plantaciones más recientes predomina una llamada Guara, que es de cáscara dura y floración tardía. También se han empezado a cultivar Marianda y Penta.
En cuanto al nogal, señalaron que solo hay infraestructura suficiente para el secado poscosecha en el Valle de Uco y el sur.
La manzana será únicamente priorizada en las plantaciones del Valle de Uco, que poseen la tecnología para producir grandes rendimientos. El estudio del IDR insiste en que se debe apostar por un valor diferenciado, como la producción orgánica o biodinámica, para evitar los vaivenes entre oferta y demanda que provocaron la reducción de las superficies cultivadas. Las variedades más recomendadas son Super Chief, Red Chieff, Chañar y Royal Gala.
La producción de damasco en territorio mendocino viene en caída desde 2015, debido a la falta de renovación varietal que hizo que no mejoraran los rendimientos post cosecha. Su implantación no es priorizada, a menos que el productor presente un plan de producción integral, que incluya manejos post cosecha y estrategias de comercialización.
Algo similar sucede con la pera y el membrillo, para los cuales no se aconseja su implantación, ya que para la primera la superficie cultivada se redujo a la mitad al cabo de ocho años; mientras que el segundo es un cultivo secundario que no está demasiado extendido. Al igual que el damasco, se contemplan excepciones en caso de elaborar un plan integral.
Alfredo Baroni, coordinador técnico del IDR, alegó que el subsecretario de Agricultura y Ganadería provincial, Alejandro Zlotolow, solicitó la elaboración de un análisis sobre la composición de la matriz productiva mendocina en términos agrícolas industriales. El estudio se basó en censos del organismo, charlas con cámaras empresariales y asociaciones de productores, y fue apoyado en consultas hechas al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen), el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el Centro de Desarrollo Vitícola y ProMendoza.
La Subsecretaría también les pidió que hicieran una propuesta para abordar en los años siguientes, que además les diera la posibilidad de orientar las inversiones públicas y privadas a los cultivos con mayor futuro.
En palabras de Baroni, no solo se contemplaron los factores agronómicos –como el suelo, el agua, el clima y las ocurrencias climáticas–, sino que se también se tuvo en cuenta la escala mínima para que el cultivo sea rentable, las expectativas comerciales, la infraestructura de cada zona y factores sociales, vinculados a la disponibilidad de mano de obra y la posibilidad de adaptación de los productores.
Para Fernández, el análisis dinámico se deberá ir actualizando en forma periódica, si bien aún requiere la incorporación de nuevos elementos, como un análisis más detallado del suelo y de la disponibilidad de agua por microzonas. También se pretende avanzar en otros cultivos, como las hortalizas.
De todas formas, enfatizó en que la información es muy valiosa, ya que en los últimos meses el Plan de Mejora Competitiva Frutícola (PMC) ofreció un financiamiento para la reconversión y modernización tecnológica a tasa cero, por lo que es trascendental asegurarse de que los créditos se destinen a los cultivos más rentables.
El presidente de la Unión Frutihortícola Argentina, Omar Carrasco, indicó que desde su entidad se le dio al gobierno un proyecto para tener registro de lo que se produce en Mendoza, que si se implementa como sugirieron y se establece como política de Estado, puede resultar muy útil para productores y consumidores.
Carrasco puntualizó que esta clase de registros productivos permiten obtener mejores rendimientos y disminuyen costos. El dirigente consideró que es muy importante que la información llegue a todos los productores, especialmente los pequeños, para que sepan qué cultivos son los más demandados tanto a nivel local como internacional.