Tras más de veinte años trabajando como consultora en el sector privado, la ingeniera en Sistemas y gerente gastronómica Andrea Silvana Jatar, tomó la decisión de lanzar su propio emprendimiento culinario y en 2014 creó De la Olla, un e-commerce que vende viandas frescas a domicilio, hechas con ingredientes nobles como vegetales orgánicos y carnes de pastura.
“En ese momento me plantee vencer mis propias barreras, ocasionadas por una hipoacusia severa que padezco, y quise devolverle a la sociedad lo que a lo largo de estos años tuve la posibilidad de aprender, conjugando mi pasión por la cocina de mis ancestros y otros valores tan importantes como el respeto a la sociedad y el medioambiente”, comentó la emprendedora.
De La Olla surgió tras una inversión inicial de treinta mil pesos que Jatar tenía ahorrados y se especializa en platos –valga la redundancia– a la olla, inspirados en las recetas que hacían las abuelas, con toques del Medio Oriente y la cocina mediterránea.
“Realizo los productos bajo procesos internos diseñados con el concepto de las tres R: Reducir, Reusar y Reciclar. A la vez, incentivo a los clientes a que participen activamente del cuidado del medioambiente a través de un sistema de envases retornables”, detalló Jatar.
Este método se emplea desde 2016 y ayudó a la recolección de más de treinta kilos de basura plástica. Asimismo, provocó que se redujeran en un 30% el uso de recursos naturales. Vale remarcar que la empresa trabaja únicamente a pedido y solo adquiere aquello que necesita para cocinar.
“Las viandas se preparan con métodos exclusivos que nos permiten adaptar las recetas de nuestros ancestros a las distintas necesidades dietarias”, afirmó la ingeniera.
La marca cuenta con tres líneas básicas: tradicional, de 400 gramos; bajas calorías, con productos de hasta 250 kilocalorías; y dietas especiales, que se comercializan a diferente precio según su tamaño y variedad. Entre los ingredientes, se destacan los vegetales orgánicos y las carnes de pastura provenientes de productores con los que Jatar tiene absoluta confianza.