xisten algunas plantas que, por su aroma o color, funcionan perfectamente como repelente de plagas en las huertas, ya que atraen insectos beneficiosos.
Más allá del exquisito sabor que le aporta a las carnes, también tiene un efecto protector de las plantas: como cerco para resguardar la huerta del viento y atrayendo abejas con sus flores.
El romero necesita sol directo y suelos calcáreos y livianos. Su riego debe ser moderado. Es preferible cosecharlo en horas de la mañana o al atardecer.
El ajo es un ingrediente esencial en muchas recetas. Su aroma es perfecto para disuadir a las plagas y proteger a las plantas. Es importante que el suelo esté suelto y tenga buen drenaje, pero se desarrolla perfectamente bajo el sol directo. Se cosecha cuando el follaje se pone amarillo y pajizo.
Es conocida por ser muy resistente a plagas y enfermedades. Funciona como protectora del tomate. La planta prefiere un suelo suelto y nutritivo con riegos moderados, y es aconsejable que esté expuesta al sol. Sin embargo, crece saludablemente en invernaderos y jardines de invierno. Para cosechar, se deben cortar con cuidado únicamente las hojas que se van a consumir.
Esta rústica pero hermosa flor proveniente de Holanda atrae insectos benéficos a las huertas y actúa como trampa para pulgones. Además, sus pétalos se pueden consumir crudos en ensaladas o secos y molidos.
Sus cuidados son sencillos: requiere exposición a pleno sol; suelos bien drenados; es resistente a la sequía; y la distancia de plantación debe ser de veinte centímetros.
Esta planta originaria de México es perfecta para proteger a los tomates de los nematodes. Su flor es muy aromática y de colores cálidos. También se pueden plantar en macetas junto a los tomates cherry.
Sus hojas cargadas de vitaminas repelen muchas plantas que atacan las siembras. Debe estar expuesta a pleno sol, en suelos profundos y ricos con riegos frecuentes.