En el marco de la exportación de nueces pecán a Medio Oriente, un productor entrerriano le otorga valor agregado a esta nuez utilizada por la industria del chocolate, las heladerías y codiciada por la gastronomía gourmet.
Javier Irigaray, dueño el emprendimiento familiar Los Pecanes, ubicado en la localidad entrerriana de San José, abastece al mercado interno, exporta al mercado asiático y diversifica sus productos.
El establecimiento de treinta hectáreas cuenta con 22 variedades de plantas de esta especie. Anualmente, extrae entre treinta y cuarenta toneladas anuales, alcanzando una producción promedio de 25 a 30 kilos por planta, lo que representa unos 2.500 a 3.000 kilogramos por hectárea.
Para optimizar su esquema productivo, Los Pecanes cuenta con cien plantas por hectárea, ubicadas a una distancia de diez metros para obtener un aprovechamiento eficiente de luz y fotosíntesis de la planta. Cada árbol posee 400 litros de agua por día y, para un correcto manejo de las plantas, se realiza una poda de clareo –fila por medio– para evitar que las ramas entren en contacto entre sí y afecte la llegada de luz.
La explotación utiliza un sistema de riego artificial por micro aspersores y realiza la recolección de las nueces con un shaker o vibrador, y luego de manera manual. Las enfermedades se controlan con funguicidas aprobados por las autoridades sanitarias. Las nueces se trasladan a una planta, ubicada en el mismo establecimiento, para posterior clasificación, secado, almacenamiento en cámaras de frío y estivado.

Las nueces de pecán se presentan en el mercado en envases individuales de uno y cinco kilos. La empresa comercializa en la ciudad de Buenos Aires, en la provincia de Córdoba y en la Patagonia. Los productos se pueden encontrar en las cadenas de supermercados más importantes del país y tienen una fuerte presencia en la industria chocolatera y heladera del sur argentino.
Los Pecanes encara, desde hace un año, un proceso de diversificación productiva: incorporó la ganadería bovina para recría y engorde a campo. Parte de la nutrición de los animales se realiza con el molido de la cáscara de las nueces, que se agrega al alimento balanceado con excelentes resultados.
