Debido a las pérdidas provocadas por sequías, un equipo de especialistas del Instituto de Clima y Agua del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) desarrolló un sistema que puede estimar la evapotranspiración real de los cultivos y confirmar o desestimar el estrés hídrico. La herramienta, llamada Índice de Anomalías de Evapotranspiración Real Acumulada (AERA), se basa en una serie de imágenes e información satelital, en donde cada pixel representa un radio de cien hectáreas.
La creación se llevó a cabo luego de que los ministerios de Agroindustria de la Nación y el de la provincia de Buenos Aires solicitaran la colaboración del INTA para poder tener un marco veraz con el cual evaluar las regiones afectadas.
“Nos convocaron para que definamos un indicador objetivo, que pueda ser implementado como base para analizar de manera fehaciente el impacto de la sequía en los cultivos”, comentó Carlos Di Bella, director del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar.
En este sentido, Di Bella remarcó que a partir del análisis de la información que surgió del AERA -con la ayuda de otras herramientas-, se puede determinar la emergencia agropecuaria. Este tipo de declaración abre las puertas a numerosos beneficios impositivos para los campos afectados, como prórrogas en el pago de impuestos o reprogramación de obligaciones.
El presidente del INTA, Juan Balbín, hizo referencia a la importancia de haber desarrollado un índice basado en una metodología objetiva y común a todas las regiones del país para facilitar la toma de decisiones y disminuir los impactos de las incidencias climáticas.
“Es una gran satisfacción poner esta herramienta a disposición del sector agropecuario para generar políticas públicas. Desde nuestro organismo creamos un índice extremadamente preciso, que puede ser tomado en cuenta para la declaración de emergencia agropecuaria. Gracias al esfuerzo de un gran equipo de trabajo, hoy es posible determinar con mayor precisión y con datos objetivos cuál es la realidad de cada localidad”, manifestó.