El campo cuenta con millones de datos que hoy la Inteligencia Artificial (IA) puede volver inteligentes y así, estar mejor preparados ante sequías, inundaciones, enfermedades y plagas. Con este escenario, las tecnologías Dig Data, IoT y Machine Learning, amplifican al sector público y privado, provocando grandes beneficios dentro de los sectores agrícolas.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), S4 y Paraná Seguros utilizan estas tecnologías con la intención de generar información de valor, tomar decisiones que ayuden a incrementar la producción y anticipar las consecuencias de los cambios climáticos. Estos organismos compartieron sus proyectos de IA orientados a volver inteligentes millones de datos disponibles, llegando a la conclusión de que estas tecnologías van a incrementar las capacidades humanas, debido a que generarán enormes ventajas a la hora de resolver los principales desafíos que tenemos como sociedad en todas las industrias y organizaciones.
Para el año 2050, se espera que la población mundial actual de 7.6 millones de personas llegue a 9.8 millones. Según estudios de las Naciones Unidas, la producción de alimentos tendrá que incrementarse para mantener ese ritmo de crecimiento.
“Cuando hablamos de la Cuarta Revolución Industrial y pensamos específicamente en el campo, nos referimos al cambio de procesos, la IA, Big Data, sensores y Machine Learning, que dejan atrás las libretas en papel y se extienden cada vez más facilitando procesos”, explicó Ezequiel Glinsky, director de proyectos de transformación digital de Microsoft Argentina, al tiempo que destacó: “El futuro del campo hizo que la inversión en tecnología que sea accesible para todos. La IA puede ser el acelerador más grande del proceso”.
El año pasado, Microsoft firmó un acuerdo de colaboración con el INTA para trabajar en proyectos de desarrollo en conjunto, con el objetivo de contribuir a mejorar la competitividad de los sectores productivos nacionales. Al respecto, Carlos Di Bella, director del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, opinó: “Es necesario transformar los datos en información de calidad e integrarlos en modelos que faciliten la toma de decisiones eficientes y estratégicas que ayuden a reducir la incertidumbre”. A su vez, indicó que el foco está puesto en el tipo de información que se obtiene. “Es importante analizar cómo se captan los datos, cuáles son las plataformas que nos permitirán obtener, gestionar y transferir información para la toma de decisiones”.
Fernando Riccitelli, gerente de Informática del INTA añadió: “Concretamente estamos pensando en desarrollar proyectos de Machine Learning a fin de generar modelos basados en el triángulo de la enfermedad: ambiente-huésped-patógeno. Para llegar a eso, primero debemos recorrer un proceso de consolidación de los datos de todas las fuentes enmarcados en un proyecto de Big Data. Esto es lo que comenzamos a hacer con los datos agrometeorológicos”.
S4 es una empresa argentina que desarrolló el primer índice del mundo para cubrir los efectos de la sequía, basado en información satelital y estructurado como un derivado financiero. El mismo ofrece soluciones a agricultores y otros actores de la cadena agroindustrial para que puedan enfrentar los regos climáticos.
Por otra parte, Paraná Seguros posee el sistema de alarma Terogranizo, una aplicación que se diseñó para complementar los seguros agrícolas de granizo a partir del procesamiento inteligente de datos. Se trata del primer desarrollo nativo que comparte información meteorológica georeferenciada sobre campos asegurados en tiempo real. La aplicación monitorea el clima con información proveniente del INTA y la NASA. Los datos se actualizan cada diez minutos los 365 días del año.
El sistema dispara un mensaje automático y advierte a los productores tres horas antes sobre tormentas fuertes y probable caída de granizo. Si efectivamente se produce el siniestro, dos horas después, los clientes reciben un nuevo email donde se marca en el mapa el área probable de daño.