Nuevos productores apícolas de General Lavalle aguardan la habilitación y autorización del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para el funcionamiento de nuevas salas de extracción en la zona. La iniciativa es impulsada por los productores de la zona y cuenta con el apoyo de las autoridades municipales.
General Lavalle es considerada una reserva provincial en un 95%; cuenta con cuatro reservas privadas donde se realiza un “manejo ganadero sustentable” y catorce apicultores que producen diariamente. “Estamos tratando de generar la trazabilidad del producto con sello orgánico y también conversando con algunos compradores, incluso exportadores que están interesados. Todos productores quieren especializarse”, explicó Nicolás González Busai, director de Producción del municipio. El funcionario agregó que se está tramitando la habilitación de dos salas más de extracción y una para fraccionar la venta de miel.
Antonio Klimiuk, un productor apícola de esa localidad, fue el pionero a la hora de lograr una habilitación para extracción y fraccionamiento de miel en la zona. “De chico amaba a las abejas y lo hago hasta el día de hoy. Trabajaba de carpintero, pero siempre me dediqué a la apicultura como un hobby”, contó el productor. La habilitación y el registro del Senasa se logró en 2016 con la ayuda de un equipo de funcionarios del intendente, José Rodríguez Ponte, quienes iniciaron las gestiones ante el Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires.

Junto a su mujer y su hijo, Klimiuk lleva adelante la empresa familiar en la chacra Pavón. El establecimiento cuenta con 1.000 colmenas y produce dos tipos de miel: una clara, que es pura de pradera, de campos naturales; y otra más oscura, con un sabor más fuerte, que es miel de montes. Ambas son extraídas de especies nativas de la zona. La familia Klimiuk estima llegar a una producción de cincuenta tambores de 300 kilogramos.
Respecto a las ventas, sus compradores son principalmente acopiadores. No obstante, desde la Municipalidad de General Lavalle esperan que los productores puedan exportar directamente, sin la necesidad de intermediarios. “Queremos lograr que nuestra miel obtenga el verdadero reconocimiento que se merece porque tiene amplias cualidades dentro de los estándares orgánicos”, expresó González Busai.