El semillero multiplica semillas fiscalizadas de soja y trigo para brindarle al productor agropecuario una semilla de alta calidad, a bajos costos que luego a través de los ensayos que realiza a la Oficina de Desarrollo Agropecuario, el productor puede ver como se adapta a la zona.
Además se comercializan semillas de algodón de diferentes variedades y obtentores.
En primer lugar, se debe determinar la calidad de la semilla en el laboratorio y una vez que los análisis confirman la misma se procede a realizar el tratamiento con diferentes productos de acuerdo al cultivo.
En la planta se realiza la incorporación de fungicidas, inoculantes e insecticidas logrando así una distribución uniforme, lo que permite que todas las semillas contengan las dosis equivalentes. De esta manera el productor obtiene la simiente en las mejores condiciones de calidad y sanidad.

Unión Agricola de Avellaneda