n suelo rico en nutrientes y un control eficaz de plagas son aspectos indispensables para un correcto cuidado de nuestras plantas. Estos cuidados van de la mano con el respeto por el medio ambiente y el descarte de productos químicos, lo que tiene un segundo efecto positivo, ya que permite reducir los costos.
El suelo es el anclaje de la planta y su fuente de alimento. Factores como la lluvia, el viento, el paso del tiempo y las necesidades de crecimiento de cada especie pueden hacer que éste se vuelva pobre en términos de nutrición, una de las principales razones por las que las plantas comienzan a decaer o dejan de florecer.
Para mantener el suelo bien nutrido existen varias recetas caseras para aplicar en su espacio verde:

- Compost. Altamente efectivo, el compost es fuente de materia orgánica y mejora la estructura del suelo porque lo airea y descompacta. En su casa, puede tener una compostera en cajones o recipientes, siempre ventilados con perforaciones para el que el aire circule. Allí, pueden acumularse cáscaras de verduras y frutas, infusiones, cajas de pizza y restos de poda, entre otros.

- Humus de lombriz. Rico en nutrientes y materia orgánica, puede adquirirse en comercios del rubro y viveros.
- Estiércol de caballo, vaca o conejo. Constituye una gran fuente de nitrógeno que influye en el crecimiento de hojas y tallos. Se recomienda agregarlo en el compost o incorporarlo en la tierra cuando está seco.
- Ceniza de madera. Es una fuente de potasio que ayuda a la formación de raíces. Puede utilizar los restos de un fuego y esparcirlos en la tierra.


Existen métodos orgánicos y amigables con el medio ambiente, de fácil preparación o adquisición en viveros y comercios:
- Hormigas. Para combatirlas, puede colocarse arroz partido en el camino. Esto hará que las hormigas transporten el arroz y dejen de lado las plantas. Puede agregar sulfato de cobre en el hormiguero para que actúe como insecticida.
- Pulgones. Los pulgones absorben la savia, producen deformaciones, hacen que las hojas se enrollen y que el crecimiento se detenga. Para contrarrestarlos, puede utilizarse alcohol de ajo. Para ello, necesitará cinco dientes de ajo, medio litro de alcohol y medio litro de agua. Licúe todo, filtre y guarde en la heladera para pulverizar sobre las plantas y el suelo cuando se desee. El frío potenciará el efecto.
- Caracoles y babosas. Coloque cáscaras de huevo en la base de la planta. La sal gruesa es otra opción que los repele. Si pone hojas de repollo en lugares húmedos, éstas servirán de cebo para atraerlos.
- Cochinillas. Pueden eliminarse preparando una infusión con polvo de hornear. Agregue una cucharada en un litro de agua. Pulverice o aplique con algodón sobre las hojas afectadas.

- Hongos y pulgones. Elabore una infusión con cebolla. Pique tres cebollas sin cáscara, agregue un litro de agua y deje reposar durante diez días antes de aplicar.
- Chinches y orugas. La ceniza de madera, que previene enfermedades causadas por hongos, también repele chinches y orugas.
- Otros insectos. La tierra de diatomeas es muy eficaz como insecticida debido a que actúa destruyendo la cubierta cerosa del insecto y lo seca por completo. Se consigue en viveros y comercios del rubro, y se aplica sobre el suelo y hojas afectadas.