l desarrollo de la producción salmonera en la Región de Magallanes ha mantenido un ritmo de actividad que no se ha detenido a pesar de la pandemia y que incluso ha generado la resistencia en ciertos sectores de la comunidad porque temen que por el movimiento de parte de los trabajadores desde los centros de cultivo a los lugares de residencia puedan contribuir a la propagación del coronavirus.
El presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, Carlos Odebret, respondió a La Prensa Austral que este sector no puede detenerse y para ello han implementado rigurosos protocolos sanitarios que exceden a lo exigido por la autoridad de Salud.
En cuanto a la demanda por nuevas concesiones acuícolas, advierte que desde 2016 está cerrado el ingreso de nuevas solicitudes y que hoy existen 130 concesiones otorgadas.
¿De qué forma la industria salmonera ha enfrentado la pandemia y ha mantenido sus niveles de producción mostrándose hoy como uno de los sectores importantes de la economía regional?
“La industria del salmón es una actividad que no puede detenerse. Trabaja con seres vivos y ellos deben ser alimentados y cuidados. Sin esta preocupación, naturalmente mueren, generando una emergencia sanitaria compleja. Ante esa situación, el Ministerio de Economía definió al sector de la acuicultura como esencial. Y en ese contexto, desde un principio, en marzo, en Magallanes ajustamos los protocolos de nuestra operación en pos del cuidado de nuestros colaboradores, incluso más allá de las exigencias de las autoridades”.
¿Han debido extremar mucho los protocolos sanitarios para enfrentar la emergencia, considerando que desde la comunidad ha habido muchas críticas por el desplazamiento de trabajadores?
“Hemos extremado los protocolos en pos del cuidado de los trabajadores. Desde marzo hemos establecido sistemas de ingreso desfasados, turnos reducidos en cantidad de personas e incluso para los trabajadores que vienen de otras regiones establecimos traslados terrestres y aéreos exclusivos y en abril comenzaron a viajar sólo si daban negativo en prueba de laboratorio para Covid-19.
“La salmonicultura regional genera empleo para 3.500 y sólo el 16% de los trabajadores provienen de otras regiones. Estamos hablando aproximadamente de 550 personas. Se trata de profesionales y técnicos de alto nivel de especialización, que en la región son escasos. Por eso mismo estamos trabajando fuertemente en alianza con instituciones públicas y el mundo académico local, para ayudar a la región a crecer en el desafío de la especialización”.
¿Están operando todas las empresas asociadas con sus centros de cultivo o hay alguna que ha reducido a la mitad o menos sus operaciones y con ello han debido bajar dotaciones de personal?
“La operación se ha mantenido conforme a lo planificado, sin modificaciones significativas a los planes de producción, excepto al inicio de la emergencia en la que se retrasó la cosecha en algunos días o se redujo temporalmente. Afortunadamente esto ha permitido mantener el empleo durante la pandemia”.
La Asociación de Salmonicultores de Magallanes maneja alguna cifra macro de inversiones proyectadas en el sector en cuanto a nueva infraestructura y equipamiento?
“La industria del salmón en Magallanes proyecta una inversión de más de US$286 millones en proyectos de cultivo y procesamiento que se encuentran en fase de materialización y en proceso de aprobación ambiental”.
La Prensa Austral