Salpimentar los filetes y rociarlos con el jugo de limón. Disponer las cebollas cortadas en aros gruesos sobre 4 cuadrados grandes de papel aluminio. Sobre ellas, acomodar los filetes y espolvorear con el estragón. Cubrir con el apio cortado en finos bastones y el puerro cortado de igual forma. Cerrar los paquetes y acomodarlos en una asadera con un poco de agua. Hornear de 10 a 12 minutos y retirar el papel.
Mientras tanto, pelar los tomates sumergiéndolos en agua hirviendo, luego de hacerles un corte en cruz en su piel. Calentarlos en el horno o al vapor. Colocar los filetes en la fuente de presentación (apta para horno) y rodear con los tomates; cubrir con las ramitas de puerro y apio y la salsa. Dar un golpe de horno para calentar y servir espolvoreando con más estragón.
Para la salsa, calentar el caldo de pescado e incorporar la cúrcuma y la fécula disuelta en el vino blanco. Cocinar sin dejar de revolver hasta que llegue a espesarse.
Hervir los huevos por 10 minutos. Enfriar, pelar y cortarlos en ruedas. Pelar el pepino, cortarlo en rodajas y salarlo. Lavar los tomates y cortarlos en gajos. Desalar los filetes y enrollarlos. Disponer los pepinos en el centro y alrededor los tomates y los huevos duros. Sobre los pepinos, poner los filetes y la albahaca. Condimentar con sal, pimienta y aceite de oliva.
Reservar 2 tomates. Pelar el resto, quitarles las semillas y ponerlos en el vaso de la licuadora. Agregar un diente de ajo, el azúcar, el aceto, la mitad del aceite, sal y pimienta. Licuar hasta obtener una salsa homogénea. Trocear en cubitos pequeños los dos tomates reservados, la cebolla, el pepino y los ajíes. Mezclar con la preparación anterior y mantener en la heladera hasta el momento de servir.
Quitar la corteza del pan, cortarlo en cuatro y acomodar en una asadera. Pintar con el resto del aceite, al que se le habrá agregado el diente de ajo picado. Servir el gazpacho en copas o compoteras, agregarle hielo granizado y acompañar con las tostaditas.
Lavar los tomates y cortar la tapa superior vaciándolos; salarlos y colocarlos boca abajo. Saltear la cebolla en una sartén. Preparar una bechamel con manteca y harina, agregando la leche y sin dejar de resolver. Incorporar el atún y mezclar con la cebolla. Rellenar los tomates con esta preparación y espolvorearlos con queso rallado. Colocar en una fuente de horno untada en aceite y gratinar. Acompañar con redondeles de papas asadas.
Sumergir los tomates en agua hirviendo durante 20 segundos, haciéndoles una cruz debajo. Sacarlos, pelarlos con la mano, abrirlos y eliminar las semillas. Procesarlos y mezclarlos con el queso blanco. Diluir gelatina en el vino blanco tibio y unir a la preparación anterior mezclando bien. Condimentar con sal y pimienta.
Humedecer un papel film y forrar moldes individuales. Verter la preparación en los mismos y refrigerar 4 horas antes de servir. Servir con hojas de albahaca. Esparcir pimentón por encima.