Un grupo de investigadores del INTA de la provincia de Entre Ríos desarrolló un software que permite estimar el precio mínimo de venta conveniente y analizar los márgenes económicos en cada campaña citrícola.
Por su parte, Sebastián Perini, jefe de la agencia de extensión rural del INTI en Chajarí, destacó que el potencial de la herramienta llamada Fecier Costo Citrícola es la gestión de la poscosecha, es decir, desde que la fruta se recolecta hasta que llega al mercado. “Nuestro sistema productivo está conformado por 400 galpones de empaque que, administrados por 1.600 productores, hacen que la zona sea muy dinámica y esté integrada a la cadena de comercialización”, remarcó.
El proyecto comenzó en 2016 a pedido de la Federación del Citrus de Entre Ríos. En él participaron técnicos de la Comisión Administradora para el Fondo Especial de Salto Grande (Cafesg) y del programa Cambio Rural. Entre ellos, construyeron diferentes modelos que luego se conjugaron en lo que hoy es una aplicación para dispositivos móviles.
“Esta herramienta de cálculo le permite al productor modelar en forma rápida el costo de poscosecha y tomar decisiones relacionadas con el proceso y destino de la producción en campo, además de construir un precio mínima de venta”, señaló Perini, al tiempo que destacó: “La información obtenida también se usa para evaluar la inversión en tecnología”.
En tanto, Martín Lowers, del área de desarrollo de Cafesg, indicó que el diseño de la aplicación tuvo en cuenta “cada uno de los eslabones que componen la cadena citrícola”.
Además, el usuario puede modificar las categorías e introducir información sobre algunas variables producidas que componen el costo y calcular el impacto económico. Entre los datos que deben incorporarse se encuentran: el precio de la fruta en campo y con destino industria; el porcentaje de rendimiento en empaque; el costo de operación de cosecha; y el rendimiento de empaque en bultos por semana.
La aplicación está disponible para la descarga gratuita desde Google Play Store. Pueden utilizarse en todas las variedades citrícolas producidas en el macizo del nordeste entrerriano y sur correntino, y toma como referencia los costos de comercialización estipulados por el Mercado Central de Buenos Aires.
“La herramienta resultó de mucha utilidad, ya que ayudó a interpretar los costos generales de la empresa”, aseguró Juan Pablo Stivanello, asesor del grupo Cambio Rural.