a cuarentena por la pandemia de coronavirus nos ha obligado a permanecer en aislamiento y resulta difícil encontrarle el lado positivo. Sin embargo, se abre la posibilidad de estudiar y capacitarse como alternativa para aprovechar el tiempo.
La oferta de las universidades para acceder a este tipo de cursos se fortaleció en los últimos años y hoy existe una variada gama de opciones. Y a pesar de que la pandemia desorganizó el primer semestre educativo en todos los niveles, la segunda parte del año llega con los programas de educación a distancia más aceitados y con una población que comienza a acostumbrarse al uso de estas herramientas.
El mundo de la pospandemia será desafiante para las pymes, aunque desde el sector académico señalan que no es más que una profundización de lo que ya estábamos viviendo.
“La pandemia aceleró un proceso en el cual ya estábamos inmersos. Este mundo VICA (Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo) requiere por parte de las pymes la aceptación y adecuación a este cambio de paradigma. Aspectos tales como la transformación digital, el teletrabajo, los medios de pagos digitales, data analytics y la omnicanalidad, deberían ser algunos de los drivers centrales a tener en consideración”, sostiene Juan Manuel Cottini, director de Departamento de Administración y Ciencias Sociales de la Universidad CAECE.
Alejandro Mohamad y Federico Colombo, director de Ingeniería Industrial y coordinador de Extensión de Ingeniería de UCA, respectivamente, señalan que “en momentos como estos, de crisis-oportunidad, la peor elección es quedarse quietos, sobre todo por los cambios de paradigmas. Además, el mercado ya comenzó esta transformación digital. Tanto clientes como proveedores, e incluso empleados, la han incorporado en todas sus actividades, desde las compras y las ventas hasta el home office”.
Por este motivo, aseguran que las pymes tienen la oportunidad de enfocarse en tres perspectivas: digitalización de los procesos y documentación; inteligencia de negocios y análisis de datos; y comercio electrónico.
En este mundo, la demanda de capacitación es cada vez más fuerte y las universidades remarcan la importancia de una alianza con las pymes. “Es importantísimo el trabajo conjunto. Nos reunimos con empresas y generamos programas que les permitan cubrir sus necesidades de capacitación. Las acompañamos brindándoles nuestra capacidad de generación de contenidos y formatos necesarios para que desarrollen habilidades”, señala María Eugenia Pérez, directora ejecutiva de la Escuela de Innovación del ITBA.
Desde CAECE señalan la potencialidad de este vínculo. “La Universidad debe generar propuestas y espacios de interacción permanente con estos actores. En una sinergia debe generar un alto grado de impacto en la sociedad”, plantea Cottini.
Silvina Miceli, directora de Programas Corporativos de la Escuela de Negocios de la UCA, remarca el rol proactivo que tienen las universidades. “No solo investigamos y transmitimos conocimientos y habilidades, sino que pensamos el futuro en conjunto con las pymes. Hoy, el conocimiento es construido entre todos”, afirma.
La experiencia que adquirieron los centros académicos en los últimos años en materia de educación digital fue clave para que la crisis no impidiera el normal desarrollo de las actividades.
Pérez dice que si bien es cierto que la pandemia los tomó por sorpresa, la universidad ya contaba con los recursos para afrontar los desafíos que se presentaron. “Organizamos la oferta académica y la adaptamos al formato virtual, y logramos que los alumnos no perdieran ni un día de clases. Nuestra oferta se mantendrá 100% virtual para el segundo semestre y estamos planificando mantener para el ciclo 2021 ambos formatos”, señala.
CAECE también llegó preparada a esta instancia. Desde hace más de diez años que ofrece educación a distancia y forma parte del Sistema Institucional de Educación a Distancia (Sied) aprobado por la CONEAU, que habilita no solo a dar clases en línea, sino también a poder realizar evaluaciones en forma virtual.
Por su parte, Miguel Ángel Schiavone, rector de la UCA, también destacó la rapidez de reflejos de su institución y coincidió en que la educación virtual llegó para quedarse. “Ya existía en la UCA como una estrategia educativa, con tecnología y capacitación de profesores, pero la pandemia obligó a que se suspendieran las clases presenciales y toda la educación se concentró bajo la modalidad virtual”, señala.
“Con el fin de la pandemia no vamos a descartar la educación virtual. La dosificaremos en un justo equilibrio con la presencialidad y el contacto humano tan necesario en estos días. Los alumnos no van a perder el año ni vamos a poner en juego la calidad de la educación que brindamos”, concluye Schiavone.