Hace cinco años, Starbucks inauguraba la primera tienda de su formato Reserve Roastery en Seattle. Inicialmente, su huella expansiva estaba cubierta por cobre y su estética de loft industrial. Sin embargo, tras inaugurar seis de estas plantas de tostado en Estados Unidos, Starbucks ha refinado su visión para las megatiendas.
La Roastery en la ciudad de Chicago, la nueva planta de tostado de café de Starbucks, es un negocio de cuatro pisos y 3.250 metros cuadrados cubiertos. La nueva locación tiene una pose más elegante que la primera: un espacio de comercio minorista escultural de cuatro pisos, lleno de luz natural y vistas panorámicas del distrito comercial más elegante de Chicago. Por otro lado, en el corazón de la tienda hay un tonel recubierto de bronce lleno de granos de café, por lo que todos los granos son tostados a la vista, desgasificados y llevados a través de una red enrevesada de tubos a bares de café en cada piso.
Cada piso visualmente es similar –roble blanco suave aparece en cada barra y cada mueble–, pero con una temática particular. Por ejemplo, en la planta baja se pueden ver granos de café tostándose y hay un bar Starbucks Reserve. En el primer piso hay una cantidad de hornos de hierro para productos de pastelería y pizza que se sirven todo el día. En el segundo piso se encuentra el café de las experiencias, que ofrece desde mezcladores de helado con nitrógeno hasta una jarra de café sifón, para disfrutar junto a las mesas ratonas que invitan a quedarse. Por último, en el tercer piso hay un bar que despacha alcohol, en el que se ofrece el primer café frío de la compañía mezclado en un barril añejado de whisky.