La Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba (FCA-UNC) presentó un desarrollo en genética y producción de semillas de garbanzo. El programa, hasta el momento, es el más importante de Latinoamérica en materia de mejoramiento de este cultivo, según indican los creadores, y se lleva adelante en tres campos ubicados en el noroeste de Córdoba, en los departamentos de Ischilín y Cruz del Eje, en la zona de Los Chañaritos.
Según esta casa de estudios, el objetivo del plan es “crear, mantener y purificar la identidad de cada cultivar y de líneas de garbanzo seleccionadas para sanidad de enfermedades aéreas y radiculares, tolerancia al frío, sequía, ciclos cortos y largos, capacidad antioxidante, calidad de grano para comercio exterior y consumo local”.
El equipo de investigadores recorrió distintas parcelas, mostrando el rol del mejoramiento genético; es decir, las etapas de selección, observación y evaluación y cómo se llega a los distintos cultivares, y las etapas posteriores a cargo del semillero. Éste es el encargado de generar el volumen de semilla comercial, que se logra a través de los años, para que luego siembre el productor.
La doctora Julia Carreras, impulsadora de este proyecto, sostuvo que el mejoramiento genético es “arte y ciencia”, y explicó: “Elijo algo bueno, pero tengo que demostrar que eso es bueno y perdura. Si tengo rendimiento y le sumo calidad, le estoy sumando un componente que perdura en el tiempo; esa es la identidad genética”.
Las parcelas tenían, cada una, una acción diferente: observación, evaluación de resistencia genética, producción de semilla genética, parcelas de semillas precomerciales y producción de semillas fiscalizadas.