Durante la antesala de la Cumbre COP25 que se desarrolló en Madrid (España), el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, expresó que el mundo está ante una verdadera emergencia climática, por lo que es necesario tomar medidas de manera urgente.
“Debemos poner fin a nuestra guerra contra el planeta que está contraatacando. Los esfuerzos actuales de los gobiernos son totalmente insuficientes. El punto de no retorno no está lejos del horizonte, sino que está a la vista y se nos acerca a toda velocidad. Debemos poner fin a nuestra guerra contra la naturaleza. La ciencia nos dice que podemos hacerlo”, manifestó.
Si bien ciertos sectores de la sociedad y algunas empresas realizan constantemente movilizaciones para concientizar sobre las consecuencias del cambio climático, existe una gran falencia por parte del ala política para resolver los reclamos. En este sentido, para Guterres aún falta voluntad. “Tenemos que frenar las subvenciones a energías fósiles y la construcción de centrales eléctricas de carbón. Los emisores más grandes de dióxido de carbono (CO2) no están cumpliendo su parte. Sin ellos, nuestro objetivo es inalcanzable”, planteó.
Son 68 los países que se comprometieron a revisar sus obligaciones de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para 2020. Sin embargo, este grupo representa solo el 8% de las emisiones mundiales. El Boletín de Gases de Efecto Invernadero de la agencia de la ONU es quien mide la concentración atmosférica de los gases responsables de la problemática.
“No hay signos de una desaceleración y mucho menos de una disminución en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera; a pesar de todos los compromisos en virtud del Acuerdo de París”, agregó el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Petteri Taalas.
Según Taalas, si la tendencia se mantiene a largo plazo, las generaciones futuras se enfrentarían con impactos cada vez más severos, como aumento de temperaturas, climas más extremos, estrés hídrico, aumento del nivel del mar e interrupción de ecosistemas marinos y terrestres. Cabe destacar que la concentración de CO2, producto –en parte– de la quema de combustibles fósiles, es el mayor contribuyente al calentamiento global. En los últimos años, el índice creció de 405,5 partes por millón (ppm) a 407,8 ppm, excediendo la tasa promedio de alza de 2,06 registrada entre 2005 y 2015.
De todas formas, Guterres se mantuvo optimista, ya que aseguró que los objetivos planteados durante el Acuerdo de París serán respetados, limitando a 2 grados el calentamiento. Aun así, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente comunicó en su reporte anual que para permanecer por debajo de 1,5 grados será necesario reducir las emisiones en un 7,6% por año hasta 2030.
De acuerdo al testimonio de expertos, es poco probable que las grandes economías mundiales, como es el caso de China y Estados Unidos, hagan anuncios al respecto; más aún, teniendo en cuenta que el presidente estadounidense, Donald Trump, no participó de la cumbre, sino que envió a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, como delegada.
Por su parte, la Unión Europea (UE) presentó un comité con nuevas autoridades y jefes de Estado. “Si hacemos bien nuestro trabajo, la Europa de 2050 será el primer continente del mundo neutro en carbono”, sostuvo la presidenta de la comisión, Úrsula Von Der Leyen.
Además de Trump, tampoco asistieron los presidentes de Francia y Brasil, Emmanuel Macron y Jair Bolsonaro, quienes mantienen una disputa desde hace varios meses. En representación de Sudamérica, participaron los primeros mandatarios de Argentina y Ecuador, Mauricio Macri y Lenín Moreno, respectivamente.

- La sigla COP hace referencia –en inglés– a “Conferencia de las Partes”. Aquí se reunieron alrededor de 200 países integrantes de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático. La primera convención se adoptó en 1992, donde se estableció que los gases de efecto invernadero que emiten los seres humanos contribuyen a las problemáticas. En ese momento, también se fijó quiénes deberían reducir la emisión de gases.
- El Acuerdo de París, adoptado en 2015, obliga a los países a recortar su emisión de gases. En este sentido, la suma de todas las reducciones debería ser suficiente para que el aumento de la temperatura media del planeta no supere los dos grados centígrados respecto de los niveles preindustriales.
- Según estudios científicos liderados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), que asesora a la ONU, los países no están encaminados a cumplir el objetivo pactado en París. Para poder hacerlo, deberían triplicar los planes de recorte para llegar a 1,5 grados.
- En el marco de la cita, la familia de Greta Thunberg, la joven activista sueca, exhibió un documental donde su madre, Malena Ernman, narra en primera persona cómo sufrió su hija al ver una película sobre el cambio climático.
- China es el mayor emisor global de CO2. En el último tiempo, las emisiones de gases de efecto invernadero del país asiático alcanzaron las 12.300 millones de toneladas, lo que significó un aumento del 53,3% en una década.
- De seguir este rumbo, se estima que para 2100 la temperatura se encontraría en torno a los 3,2 grados en comparación con la época preindustrial.
