La Dirección de Fiscalización Vegetal del Ministerio de Agroindustria bonaerense realizó la primera aplicación del controlador biológico para la tucura, que busca a mediano y largo plaza disminuir en un 50% la población de la plaga para evitar los graves daños que ocasiona a la producción agropecuaria de los partidos bonaerenses de Olavarría y Laprida.
El proyecto fue desarrollado por el Laboratorio de Sanidad Vegetal, con el objetivo de ser un innovador recurso para la prevención y el tratamiento de la plaga, a fin de disminuir los daños en la producción agropecuaria.
La finalidad es producir esporas del patógeno Paranocema Locustae y formular estepas con un cebo para luego dispersarlo en los lotes con tucuras. Este patógeno lleva al insecto a un estado de desnutrición, dando lugar a una disminución de sus funciones vitales, una inactividad y menor tamaño, que se transmite a la progenie.
Para ello, es necesario reproducir el patógeno en cantidad suficiente para llegar a escala de producción a campo, por lo que se requiere criar y reproducir tucaras sanas e inocularlas con el patógeno para que este último se reproduzca. Finalmente, se extraen las esporas de las tucuras enfermas y se almacena para su posterior aplicación.
“Su importancia radica en que la dispersión del patógeno en los lotes infectados hará que, a mediano y largo plazo, los picos de explosión poblacional de la plaga sean menos intensos y más espaciados, disminuyendo su voracidad y, por ende, los perjuicios a la producción, favoreciendo el desarrollo territorial. Se trata de un método innovador en la Argentina, ya que solo China y EE.UU. producen el patógeno en laboratorio”, explicaron desde el Ministerio.
El controlador biológico se aplicó por primera vez en territorio provincial sobre 200 hectáreas de la zona endémica bonaerense para el control de la plaga tucara; específicamente se realizó sobre dos lotes de 100 hectáreas cada uno ubicado en los partidos Olavarría y Laprida. Además se completarán las primeras 300 hectáreas en Tandil la próxima semana, a la espera del crecimiento adecuado de las tucuras en ese partido debido a las menores temperaturas.