La Central Nuclear de Fukushima (Japón), que se hizo mundialmente famosa tras la catástrofe ocurrida el 11 de marzo de 2011, luego de que un terremoto de magnitud 9.0 provocara un tsunami que inundó la planta, llevando a que la misma sufriera tres fusiones nucleares, tres explosiones de hidrógeno y la liberación de contaminación reactiva, podría convertirse en un nuevo polo de energía renovable, ya que el gobierno de la localidad lanzó un proyecto para construir en el predio un centro de energía solar y eólica.
Teniendo en cuenta que las tierras de cultivo ya no pueden producir a causa de la radioactividad, y a sabiendas de que la zona fue desalojada por motivos de seguridad, los gobernantes buscan darle una nueva utilidad a los terrenos. Según asegura el diario japonés Nikkei Asian Review, próximamente se pondrá en marcha la instalación de once plantas de energía solar y diez de energía eólica.
La capacidad de generación de potencia será de alrededor de 600 megavatios (MW), lo que equivale a dos tercios de una planta nuclear. La energía producida será enviada al área metropolitana de Tokio.
Además, se construirá una red de transmisión con el fin de enviar la fuerza generada hasta la red de distribución de Tokyo Electric Power Co (TEPCO), que previamente gestionaba la planta de Fukushima. Por el momento, se prevé que las obras finalicen en 2024.
La iniciativa forma parte del objetivo de alimentar a la región con energía 100% renovable para 2040. Cabe destacar que, durante el año pasado, la combinación entre eólica, solar, hidroeléctrica, geotérmica y biomasa generó un total de 1,5 gigavatios (GW).

El accidente nuclear de Fukushima fue el de mayor magnitud de la historia luego del desastre de Chernóbil de 1986.
