En los últimos años, Blendhub está afrontando una redefinición de su negocio, más allá de la simple fabricación de ingredientes para la industria alimentaria. Para ello, se dice que “recoge cualquier propuesta”. Henrik Stamm Kristensen, fundador y CEO de la firma española, explicó: “Hemos abierto la mano a cualquier receta con ingredientes en polvo. Podemos multilocalizar la producción en cualquier parte del mundo en menos de 6 meses. Y hemos apostado por facilitar la producción de cualquier receta, con cualquier ingrediente y para cualquier marca”.
Este modelo se concreta en el denominado CloudBlending, una especie de nube de fábricas desplegada a lo largo y ancho de todo el planeta. El catalizador del cambio ha sido el desarrollo de su concepto de hub: la compañía ha ideado las Portable Powder Blending (PPB), fábricas portátiles de mezcla que caben en un contenedor estándar de cuarenta pies y donde es posible realizar el mezclado, envase y control de calidad de alimento en una sola unidad.
De este modo, Blendhub pretende cambiar el modelo productivo de las marcas de alimentación. “Tanto las pymes como las grandes empresas tienen la necesidad de multilocalizar la producción. Hasta ahora, la globalización consiste en grandes fábricas que centralizan la producción en determinados lugares del mundo, mandando sus productos desde allí a los mercados locales. La multilocalizacion ofrece muchas oportunidades, como tiempos de respuesta más rápidos, más seguridad y ahorro de costes, ya que se puede usar materia prima y mano de obra local, además de estar mucho más cerca de los clientes finales”, detalló Stamm.
La compañía ofrece dos maneras de acceder a sus servicios. La primera es mediante pago por uso, permitiendo que cualquier empresa, incluso startups y pymes, desarrollen una receta y la fabriquen en cualquier parte del mundo donde Blendhub tenga una de sus fábricas portátiles. A su vez, permite que sus clientes se reserven líneas de producción para atender posibles picos de producción. La segunda opción es mediante un modelo de licencia, que exige una mayor implicación: el cliente que esté interesado puede solicitar el despliegue de un hub para usarlo de forma exclusiva durante un período determinado.
Actualmente, cuenta con hubs en España, India, México, Colombia y Tailandia. En otros países, como Singapur, Nigeria, China y Estados Unidos, las negociaciones están muy avanzadas para instalarse: en total tiene cuarenta proyectos en marcha y su objetivo es llegar hasta los 50 hubs en diez años. A su vez, Blendhub apuesta por la creación de una red de formuladores freelance, que desarrollen nuevas recetas y las pongan a disposición de cualquier marca que quiera fabricarlas en cualquier lugar del mundo: alrededor de 1.000 desarrolladores ya forman parte de esta comunidad.
Algunas ventajas de los alimentos en polvo son: el menor desperdicio, ya que son más fáciles de transportar y almacenar, además de ser menos perecederos, evitando su deterioramiento y posterior desecho; mejor nutrición, dado que pueden modificar su valor nutricional para solventar determinadas carencias; más seguridad, debido al proceso de producción industrializado de sus ingredientes y los controles de calidad y uniformidad a los que se someten; sostenibilidad, ya que los hubs desarrollados se pueden instalar en pocas horas en cualquier lugar del mundo, permitiendo que el proceso productivo se pueda llevar a cabo in situ, e incluso con materias primas locales, lo que reduce los desplazamientos y genera empleo local; personalización total, dado que se pueden formular mezclas de ingredientes o recetas que respondan a las necesidades de veganos, alérgicos, diabéticos o celíacos; versatilidad de las máquinas, ya que sirven para producir diferentes tipos de mezclas y solo es preciso limpiarlas entre los diferentes usos.