En los últimos años, los argentinos dejaron de mirar a Uruguay como destino de inversiones inmobiliarias. El cepo cambiario de 2011, primero, y la entrada en vigor del régimen de intercambio automático de información financiera, después, hicieron crecer el recelo. En su lugar, asomaron opciones como Miami, Paraguay y Bolivia.
Sin embargo, hoy se estarían viendo condiciones que convierten al país rioplatense y, en particular a Montevideo, en una alternativa para invertir. Teniendo esto en consideración, la desarrolladora uruguaya Estudio Kopel Sánchez llegó a la Argentina mediante un acuerdo de asociación con una empresa local, con el objetivo de tentar a posibles inversores para los proyectos de viviendas que están construyendo en Montevideo. El principal atractivo que ofrece es una renta anual de entre el 5% y el 6,5% en dólares garantizada.
“Desde que se sancionó la ley de promoción de barrios céntricos, hay zonas con muy buena infraestructura que se vienen desarrollando con fuerza. Se están desarrollando unidades que apuntan a la clase media; es como si el inversor comprara en el Flores de Montevideo”, explicó Fabián Kopel, director de la desarrolladora uruguaya.
Fundada en 2003, Kopel Sánchez lleva, entre construidas y en ejecución, más de 1.500 unidades en más de veinte emprendimientos, con una inversión superior a los U$S150 millones. La desarrolladora comercializa unidades que se ubican entre los U$S70.000 y U$S130.000, en los barrios de El Cordón, La Blanqueada y Tres Cruces. La renta neta para un departamento de tres ambientes es de aproximadamente U$S6.500 al año.
“Con esto en mente empezamos a preparar el terreno mediante una asociación con la desarrolladora argentina Pix, que conduce Rodrigo Ayerza. Con ellos hicimos algunos codesarrollos en Montevideo. Además, les ofrecemos la posibilidad de ganar clientes uruguayos para sus propios proyectos”, agregó Kopel.