Ecosistemas Pecuarios / Camélidos / Valor Agregado en Origen

El chaccu, recuperación de una tradición Inca

Más conocida como vicuña

El chaccu, recuperación de una tradición Inca
miércoles 05 de agosto de 2020
L

a vicuña es un camélido sudamericano emparentado con las llamas. De su pelaje se extrae la fibra animal más fina del mundo para hilar tejidos, algo que ya hacían los pueblos prehispánicos.

La vicuña es el más pequeño de los camélidos sudamericanos, entre los que se cuentan la llama, el guanaco y la alpaca. Vive en Los Andes a unas altitudes que varían entre los 3.800 y los 4.800 metros. Sobre todo en Perú, pero también en Chile, Bolivia y Argentina. Es una especie protegida que da una lana muy apreciada. Este ejemplar y su cría, por ejemplo, son del zoológico de Hannover.

 

Una lana muy especial

El término "lana", sin embargo, se reserva comercialmente para la fibra animal que se extrae del pelaje de la oveja, como esta que corre junto a una vicuña en otro zoológico, el de Las Leyendas en Lima, Perú. Una oveja da unos 6 kg de lana y se la esquila una vez al año. Una vicuña, como mucho, 0,5 kg cada dos años. Como viven unos doce años, son 3 kg de "lana" durante toda su vida.

 

Chaccu turístico

En la Reserva Nacional Pampa Galeras Bárbara d Achille, la primera y más grande reserva de vicuñas en Perú, se organizan chacos casi cada mes. Pero una vez al año se hace de forma abierta a los visitantes, que pueden incluso participar de la caminata, de hasta 9 km y tres horas de duración. Los organizadores además se enfundan trajes tradicionales y recrean ceremonias incas.

 

Un trabajo de equipo

 Chaccu  significa en la lengua autóctona indígena "arrear" o "juntar", y es el término con el que se conoce esta forma de atrapar las vicuñas para esquilarlas, que ya practicaban los incas. Decenas, a veces cientos de personas, sujetan una cuerda con banderolas, como esta de 2 km, con la que van estrechando el cerco a la manada para que entre en el corral trampa al que conocen como "embudo".

Los participantes jalean a las vicuñas y avanzan coordinadamente para no separar al grupo e irlo guiando hacia el "embudo". El recorrido puede llegar a ser de hasta diez kilómetros y durar tres horas de caminata. El avance tiene que ser coordinado, para que no se escapen muchos ejemplares, por lo que cada diez personas se coloca alguien experimentado.

Al final, si todo sale bien, pueden llegar a ser atrapadas en el "embudo" entre varios cientos y un par de miles de vicuñas. Pero no todas serán esquiladas: las que nacieron o ya fueron esquiladas el año anterior, se sueltan; así como las enfermas y las que no tienen suficiente lana. Para que cumplan los estándares de calidad, el pelaje tiene que tener al menos 15 cm de largo.

Los animales se seleccionan concienzudamente antes de esquilarlos. Por ejemplo, no se esquila a los animales que están enfermos, ni a los que fueron esquilados el año pasado, ni a los que nacieron el año pasado y, en general, ni a los que el pelaje no le ha crecido hasta la longitud requerida mínima, unos 15 cm.

Aunque por supuesto la forma tradicional de esquilar a la vicuña es con tijeras, actualmente se utilizan aparatos mucho más rápidos. La forma de hilado tradicional manual también ha sido sustituido, aunque muchas mujeres lo siguen utilizando para hacerse sus propios tejidos y sus propias prendas de vestir. La lana de vicuña es muy cálida y suave, por eso es tan apreciada en todo el mundo.

Las mujeres (en este caso se trata de aymaras en Bolivia) son las encargadas de hacer la primera criba de la "lana" de vicuña, quitándole las cerdas, los gruesos pelos blancos del animal, y las impurezas. Ya en el taller de hilado se hará una segunda limpieza de esta preciada materia prima.

 

Producción importante

En Perú se producen, por ejemplo, unos 3.500 kg de fibra de vicuña, en una actividad que está muy regulada. Para algunas comunidades rurales es el principal ingreso. Pero problemas como la caza furtiva persisten, aunque en menor grado que antaño, cuando llegó a poner en peligro la propia supervivencia de la especie.

 

Reconocimiento político

La vicuña es un símbolo del país. Por eso no es extraño que los políticos se hayan acercado a la celebración del chaccu, como aquí el entonces presidente Alejandro Toledo, en la Reserva Nacional Pampa Galeras de Ayacucho, en junio de 2003. En 2017, 50º aniversario de la reserva, el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski fue nombrado guardaparque honorario junto al embajador alemán.

Y no es el único, ni el único país... en Bolivia, donde está la segunda población mundial de estos animales, los políticos también han dado importancia a esta práctica. Aquí, por ejemplo, Evo Morales visitó una granja ecológica cercana a la Paz, en Ulla Ulla, en junio de 2007.

 

De Perú a París

Las prendas confeccionadas por la lana de vicuña se venden principalmente en China, Suiza o Alemania. El británico Kim Jones, diseñador de Dior, presentó en la semana de la moda de París el 17 de enero una colección que incluía un abrigo para la ópera de 75.000 euros. "Es exclusiva y terriblemente de alta costura, con materiales lujosos como la vicuña o el cachemir que imitan piel de foca", dijo.

El chaccu, recuperación de una tradición Inca

 

 

DW



¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!




















¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!