La ONG Aves Argentinas desarrolla un plan para controlar la invasión del visón americano. Se trata de una plaga alarmante en la región que amenaza a diferentes especies de aves autóctonas. El trabajo es realizado de manera conjunta con el municipio y la comunidad local de El Chaltén, en la provincia de Santa Cruz.
El visón americano es una especie exótica invasora y carnívora que fue introducido como materia prima para la peletería en 1930. A mitad del siglo XX, los criaderos dejaron de funcionar y muchos animales fueron liberados, originando varios focos de invasión y siguiendo los cursos de agua.
De acuerdo a los especialistas, los efectos negativos son preocupantes en las especies nativas, especialmente en las aves. “El plan se basa en la colaboración conjunta y coordinada de varios organismos con la comunidad. Se colocan trampas con cebos en balsas de madera, que flotan a unos metros de la costa y sujetadas a tierra con soga. Una vez colocadas, hay que revisarlas y controlarlas”, explica Kini Roesler, biólogo y coordinador del Programa Patagonia de Aves Argentinas.

Las trampas de acero o de “captura muerta” son fabricadas en Buenos Aires, mientras que las balsas son hechas en El Chaltén con la ayuda del municipio y de la comunidad local. Hasta el momento, fueron instaladas 88 trampas y se aspira a llegar a las 200. Desde la ONG esperan determinar con mayor precisión el número de la población invasora en terreno y, de esta manera, continuar ajustando el programa de preservación de aves y especies en la región.
