La mujer rural se enfrenta a barreras y grandes desafíos dentro del territorio riojano. Expertos del INTA investigan las principales relaciones de dominación que sufren las trabajadoras de la comunidad y cómo el asociativismo les permite ir creando una visión distinta de su propio rol dentro de la actividad productiva de su comunidad.
La Asociación de Mujeres Rurales “Unión y Trabajo” está conformada por sesenta socias del departamento de Rosario Vera Peñaloza, en la provincia de La Rioja. Se trata de un territorio argentino en el que de sus 14.054 habitantes, un 26,4% son residentes rurales, habiendo un total de 1.876 mujeres campesinas. La principal actividad productiva comercial de la localidad es la ganadería mixta bovino-caprina y la producción de aves de corral.

La experiencia
Las investigaciones sobre el trabajo de la mujer rural escasean. Su rol se ve, muchas veces, relegado y poco o nada reconocido. Unión y Trabajo surgió en 2003, constituyéndose legalmente en 2005. El grupo de trabajo nació a raíz de la inquietud de un grupo de pequeñas productoras rurales que querían impulsar una mejora en la calidad de vida de sus familias y visibilizar la contribución productiva y económica de las mujeres rurales en la provincia. Desde el departamento de Rosario Vera Peñaloza, el equipo de trabajo busca proveer a las mujeres de herramientas a través de capacitaciones técnicas, acceso a créditos y tierras productivas.
La organización se relaciona con instituciones estatales como el INTA y la Subsecretaría de Agricultura Familiar, a través de los técnicos que acompañan el trabajo de la organización, y con la participación de delegadas de la agrupación en espacios de articulación interinstitucional, como mesas conjuntas, el Consejo Local Asesor del INTA y el Foro de Agricultura Familiar Departamental y Familiar.

Entre las acciones que realiza la asociación se encuentran proyectos para las mejoras habitacionales de viviendas, como la instalación de pantalla solares, heladeras a gas y cocinas económicas a leña. La organización ha establecido cuatro grupos de trabajo para los talleres de hilado artesanal: La Paz, San José, El Tala y Valle Hermoso. Los hilos son trasladados a la capital de la provincia para la producción y venta de artesanías. Además, se impulsa la construcción de gallineros y la implantación de pasturas.
Vale destacar que Unión y Trabajo es una de las pocas organizaciones de la provincia que administra un programa de microcréditos destinados al ámbito rural.