Ante situaciones de crisis como anegamientos e inundaciones, el productor debe replantearse estrategias productivas para una correcta nutrición bovina. Extremar medidas para el manejo, la alimentación y la sanidad del rodeo resulta esencial a la hora de preservar la productividad.
Cuando el productor está alimentando animales bajo una situación de estrés, los costos de mantenimiento e inversión son muy importantes. Por este motivo, los especialistas comparten herramientas que sirven para replantear las estrategias productivas ante este tipo de situaciones:
- Destinar un porcentaje de buffer en la planificación anual de alimentos. Este excedente puede servir en situaciones complejas como inundaciones y anegamientos.
- Tener en cuenta subproductos como burlandas, expeller y semillas de algodón, entre otros, en función de armar una dieta y que pueden llegar a suplementar los animales en momentos de crisis.
- Comprar el mínimo de alimento que permita sobrellevar la situación de emergencia, cubriendo los requerimientos de mantenimiento del ganado sin esperar altos niveles productivos. Tener en cuenta que el alimento –forraje en pie y reservas– será escaso ante este tipo de situaciones y que, quien disponga de alimento excedente, intentará venderlo a un precio elevado.
- Evaluar el valor nutricional de aquella superficie de pastura no alcanzada por el agua.
- Se recomienda dividir el rodeo en categorías de requerimientos nutricionales similares, priorizando aquellas más sensibles, como vacas de preñez avanzada y en primeros estadios de preñez, lactancia y animales jóvenes. Debe recordarse que la futura performance productiva dependerá de la alimentación en su etapa de recría.
- Acortar la distancia de traslado, con el objetivo de recorrer la menor cantidad de distancia posible sobre el terreno más duro.
- Deben extremarse las medidas sanitarias, ya que los animales serán más susceptibles en esta situación de estrés, ante la concentración de animales, la falta de disponibilidad forrajera y el deterioro general del estado corporal. Se aconseja el cumplimiento del exhaustivo plan de vacunación para la prevención de leptospirosis e hipomagnesemia.