Las comidas de fiesta están hechas para picar. Se ponen los platos sobre una gran mesa y cada uno se sirve en base a lo que más le atrae. Para eso, los bocaditos son excelentes opciones para estos momentos, ya que permiten probar un poquito de todo y no limitarse a un único plato. Para estas fiestas, te recomendamos diez recetas en pequeñas porciones para compartir con los más queridos.
Mezclar el queso crema, el blend de quesos, el ciboulette picado, el ajo, el pimentón, la cebolla, la sal y la pimienta hasta lograr una mezcla bien lisa. Formar 18 pelotitas con las manos engrasadas con spray de cocina y refrigerarlas una hora hasta que estén firmes.
En un plato de boca ancha, combinar la panceta picada y el ciboulette.
Insertar un palito de pretzel en cada pelotita y pasarla por la mezcla de panceta y ciboulette hasta cubrirlas por completo. Mantener en la heladera hasta servir.
Mezclar el queso crema y el polvo ranch hasta que estén bien combinados. Esparcir la mezcla sobre las cuatro tortillas.
Dejando dos centímetros en todos los lados, colocar dos cucharadas de cada verdura en forma de fila a lo ancho de la tortilla. Terminar con el pollo.
Enrollar cada tortilla bien tirante. Si el borde no pega, agregarle un poco más de queso crema. Deben quedar 4 rolls. Cortar en rodajas y servir.
Colocar las papas en una olla grande cubiertas con agua fría. Llevar a hervor y cocinar las papas durante 20-30 minutos, hasta que estén tiernas pero aún un poco más duras en el medio. Colarlas y dejar que se enfríen hasta que se puedan manejar con la mano. Precalentar el horno a 218°C.
Rallar las papas del lado con los agujeros más grandes y colocarlas en un bowl grande. Rallar los zucchinis y escurrir el agua con papel de cocina. Agregarlos al bowl con las papas y condimentarlos con la sal. Usar las manos para mezclar todo.
Cubrir una asadera con spray para cocinar. Usar las manos para formar pequeños cilindros con la mezcla, aproximadamente una cucharada por cilindro.
Colocarlos en la asadera y guardarla en el congelador durante diez minutos para que se vuelvan firmes.
Pincelar la parte de arriba de cada bocadito con aceite de oliva y un poco de sal. Cocinarlos durante 30 minutos o hasta que estén dorados y crujientes, volteándolos a la mitad. Servir con kétchup si se desea.
Cortar las paltas a la mitad, retirarles al carozo y sacarle la cáscara. Volcar la palta en un bowl, agregarle el jugo de limón, la sal, la pimienta y pisar con un tenedor.
Esparcir la mezcla de forma pareja sobre las rodajas de pan tostado. Encima, colocar las rodajas (o los cubos) de mozzarella, los tomates y la albahaca. Sazonar con más sal y pimienta. Rociar con aceto balsámico y servir.
Precalentar el horno a 204°C. Colocar los camarones en un bowl grande, rociarlos con el aceite de oliva y agregarle el polvo de chili, el comino y la paprika. Agitar para mezclar.
Esparcir los camarones en una sola línea sobre una asadera. Cocinar durante 4-6 minutos, hasta que los camarones estén opacos y cocinados por completo (no cocinar demasiado porque podrían quedar muy gomosos). Dejarlos a un lado.
En un bowl pequeño combinar el guacamole, el jugo de limón y una cucharada de cilantro.
Para armar los bocaditos, colocar una cucharada de guacamole sobre cada tortilla y encima un camarón. Decorar con el cilantro adicional y el queso en fetas.
Calentar el aceite en una sartén grande y saltear las cebollas durante unos minutos hasta que se ablanden. Agregar el ajo y cocinar unos minutos más hasta que largue fragancia.
Poner esta mezcla a un lado de la sartén y agregar los chorizos. Cocinarlos de todos lados (ir girándolos) y luego agregarles el vino y la miel.
Cubrir la sartén y cocinar 5 minutos o hasta que el chorizo esté cocido por completo y bien bañado de la salsa. Agregar 1 chorrito de agua si la sartén se seca mucho, para evitar que se queme.
Servir todo junto en una cazuela, con el perejil arriba y los panes tostados.
Cocinar el brócoli al vapor y, cuando esté tierno, dejarlo enfriar. Picarlo bien fino y colocarlo en un bol grande.
Agregar los quesos, la pimienta, 1/4 taza de pan rallado y 1 huevo batido. Mezclar bien.
Usando las manos, ir tomando partes de la mezcla para hacer pelotas pequeñas. Deberían quedar entre 12 y 14.
Colocarlas en un plato y refrigerarlas al menos 30 minutos.
Colocar harina en un bol. En otro, los 2 huevos batidos junto con 1 cda. de agua. En un tercer bol, colocar las 2 tazas de pan rallado.
Colocar 5 cm de aceite en una sartén de teflón. Calentarlo. Retirar el brócoli de la heladera, cubrirlo con harina, sumergirlo en la mezcla de huevo y por último en el pan rallado. Freír las croquetas en tandas hasta que se doren e ir colocándolas en un plato con papel de cocina.
Precalentar el horno a 205°C y colocar una rejilla en el centro.
Lavar y secar las papas. Cortarlas en trozos de unos 2.5 cm, asegurándose de que todas tengan casi el mismo tamaño. Colocarlas en una olla con agua fría y hervir. Condimentar el agua con 2 cditas. de sal. Una vez que el agua hierva, cocinar las papas hasta que estén apenas tiernas al pincharlas. No deben estar cocinadas por completo así no se rompen en los siguientes pasos.
Colar las papas y colocarlas en un bol grande. Agregar el romero, el aceite de oliva, la sal y un poco de pimienta y mezclar. Cortar las rodajas de panceta en tercios. Enrollar cada trozo de papa con una tira de panceta, asegurándolo con un escarbadientes.
Colocar las papas en una asadera con papel de pergamino, espaciadas. Cocinarlas durante 15 minutos, luego voltearlas y cocinarlas unos 15-20 minutos más, hasta que la panceta esté crujiente.
Mezclar la crema y la salsa picante en un bowl pequeño. Condimentar con sal y pimienta. Servir las papas en un plato junto con la salsa.
Combinar todos los ingredientes de las albóndigas en un bol y mezclar bien, hasta combinar. Precalentar una sartén a fuego medio.
Armar las albóndigas con la mano, de más o menos 2,5 cm de diámetro. Colocar el aceite vegetal en la sartén y cocinar las albóndigas, con tapa, durante 7 minutos. Luego, voltearlas y cocinarlas sin tapar hasta que estén casi hechas pero no por completo.
Mezclar todos los ingredientes de la salsa en un bowl y volcarla junto con las albóndigas. Cocinar hasta que estén completamente cocidas.
Sacar las albóndigas con una espumadera y dejarlas a un lado. Cocinar la salsa a fuego bajo hasta que se reduzca algo de líquido. Luego, mezclar nuevamente las albóndigas y la salsa teriyaki y servir con escarbadientes.
Hacer la salsa: procesar todos los ingredientes en una licuadora durante 1 o 2 minutos hasta que se forme una salsa lisa. Refrigerar hasta que los camarones estén listos para servir.
Llenar una sartén con aceite vegetal (unos 3 cm de alto) y calentar.
Mientras se calienta, preparar 3 bols de boca ancha. Colocar el pan rallado en uno, batir los huevos con la sal y pimienta en otro y colocar el coco rallado en el tercero.
Remojar los camarones en el pan rallado primero, luego sumergirlos en la mezcla de huevo y terminar hundiéndolos en el coco rallado, asegurándose de que este se pegue en todo el camarón.
Freír de a un par durante 2 minutos. Repetir con los camarones restantes y servir con la salsa de mango picante.