l acuerdo de libre comercio firmado en junio de 2019 enfrenta un claro retroceso determinado por la falta de políticas ambientales en Brasil y las medidas de la nueva gestión de Alberto Fernández como presidente de la Argentina.
Los próximos meses serán cruciales para decidir el destino del libre comercio entre ambas regiones. Mientras que la preservación del Amazonas por parte del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, es puesta en jaque por la comunidad internacional, la incertidumbre ante un nuevo gobierno argentino ponen en stand by el acuerdo.
El avance en la deforestación del “pulmón del planeta”, sumado a las pérdidas provocadas por los incendios durante el año pasado, alentaron a los opositores europeos a bloquear el acuerdo con la región. Según especialistas políticos, es muy probable que los parlamentos europeos más ligados a la actividad agrícola no ratifiquen la alianza comercial con Brasil, la Argentina, Uruguay y Paraguay. Encabezados por Francia, Noruega y Alemania, la oposición europea exige la aplicación de políticas de cambio climático y medio ambiente en la región para mantener en pie lo acordado.
Por otro lado, el presidente Alberto Fernández se expresa a favor del acuerdo pero manteniendo abierta la posibilidad de ”renegociar” partes del documento que no favorezcan a la Argentina, como los riesgos que implicaría para las pymes la apertura comercial. En este sentido, una revisión de los términos y condiciones del pacto firmado implicaría retornar al punto de partida.
Sin una solución respecto a la deforestación de la selva amazónica en Brasil y con un escenario abierto y volátil en la Argentina, se estancaría indefinidamente la ratificación del pacto de libre comercio.