l campo enfrenta nuevos desafíos ante la actualización del esquema impositivo. La actualización de los derechos de retención provocará modificaciones que afectarán el sustento del sistema poniendo en peligro los niveles de producción del sector. Las perspectivas a mediano plazo vaticinan una readecuación de la estructura de costos perjudicial para los productores.
En un contexto de modificaciones a los derechos de retención, representantes del sector advierten sobre una posible retracción de la producción. La Argentina representa el 15% de la producción sojera a nivel mundial, posicionándose como el tercer principal productor a nivel mundial. Este lugar podría tambalear en una “economía de supervivencia” que amenaza a los productores con menos espalda. “Ante este panorama, estamos frente a una inminente baja de producción. Necesitamos herramientas que frenen esta baja como estímulos crediticios”, expresa Gabriel Raedemaeker, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez).
El campo argentino deberá enfrentar un problema tanto o más perjudicial que la actualización de retenciones: la readecuación de la estructura de costos. Lo más probable es que los costos se ajusten por el dólar paralelo sumado al impuesto del 30%, por lo que el sector deberá resignar el paquete tecnológico afectando los niveles productivos. “Para los productores que están lejos de los puertos, la situación se volverá insostenible”, manifiesta De Raedemaeker.
Si bien el presidente Alberto Fernández adelantó la implementación de un cronograma y la reducción de retenciones hacia el futuro, el problema de fondo no parece ser analizado en profundidad. La falta de políticas públicas y de apoyo a la producción se hace notar. “En países similares a la Argentina, dependientes de sus exportaciones primarias e impactados por los ciclos de los precios internacionales, existen subsidios y fondos anti cíclicos”, subrayó Raedemaeker.

El cuestionamiento al destino de los fondos no puede excluirse de la problemática. El principal reclamo de los productores radica en el destino real que las diferentes gestiones le han dado a esos fondos. “El dinero que pagó el campo en retenciones no fue destinado a la mitigación de la pobreza, infraestructura ni tampoco a subsidios para el sector ante los cambios de condiciones”, concluyó el ejecutivo.