a mujer demanda un papel cada vez más predominante en el mundo rural. Si bien la incorporación femenina en el sector se ha incrementado, no es común verlas conduciendo un tractor, una cosechadora o cualquier otro tipo de maquinaria agrícola.
El desafío es enorme y nada sencillo. Las mujeres se han especializado en sistemas de agricultura de conservación y de ahorro de eficiencia energética, entre muchas otras especialidades. Sin embargo, tanto el manejo de la maquinaria agrícola como la dirección de las explotaciones todavía continúan bajo el mando de los hombres. “Esto habla a las claras de lo machistas que somos con nuestra actividad. Creo realmente que por ahí pasa el cambio y el salto hacia adelante que tenemos que dar”, afirmó el contratista Sergio Marinelli.
Una primera iniciativa supone la creación de equipos de cosechas mixtos. Para esto, es necesaria una adecuación femenina de las maquinarias que implica la readaptación de las casillas. “Me sentiría muy bien y conforme al ver equipos de trabajo mixtos. Sería interesante poder ver como los contratistas realmente estamos abiertos a todos los nuevos desafíos que se vienen”, agregó Marinelli.

Las mujeres perdieron el miedo, se animan y reclaman el mando de cosechadoras, pulverizadoras y tractores. La formación y capacitación en el ámbito nacional serían un punto de partida hacia una mayor equidad de género en el uso y la aplicación de las nuevas tecnologías agrarias.