no de los motivos por los que se ha incrementado el área sembrada con cultivos de servicio (CS) radica en su capacidad para frenar el avance de las malezas mediante la cobertura en pie y/o por el colchón protector que generan. De esta manera, estos cultivos logran una seria limitación para la aparición de malas hierbas y, al mismo tiempo, conllevan un menor uso de herbicidas.
Los CS implementan mecanismos que obstruyen el futuro de la maleza, como la reducción de la intercepción de luz (sombreo) y el consumo de agua, el aumento de las competencia por nutrientes, la generación de cambios en la temperatura del suelo y el surgimiento de impedimentos físicos a la emergencia de las plántulas.
Los beneficios de la incorporación de los cultivos de servicios son los siguientes:
- Menores emergencias: se reduce la cantidad de plantas de malezas por unidad de superficie.
- Emergencias más concentradas en el tiempo: se reducen las camadas de una maleza. Se logra tener entre 60 y 75 días sin emergencias.
- Plantas de desarrollo uniforme y de menor crecimiento: las malezas que crecen sobre el colchón de las cobertura son más pequeñas (ahiladas).
- Aumento en la eficiencia de los controles químicos.
- La inclusión de un CS y su rolado posterior permite reducir de forma significativa las dosis y el número de aplicaciones de herbicidas.
Al optar por un cultivo de servicio, resulta fundamental definir dentro de qué esquema rotacional se lo va a incluir, de forma que la especie sea la que mejor se adapte a las necesidades del siguiente cultivo.