causa de la sequía, el valor bruto de la producción de trigo en Córdoba podría disminuir hasta un 51% en comparación a la campaña previa. Así lo determinó un informe de la Bolsa de Cereales de esa provincia.
En las últimas seis campañas, Córdoba cosechó cuatro millones de toneladas en promedio, con un valor bruto de alrededor de US$800 millones por año. En 2019, el valor bruto del cereal fue de US$932 millones, mientras que el ingreso bruto de los productores fue de US$779 millones. En relación al año pasado, los productores percibirían una pérdida de hasta US$360 millones en la actual campaña.
“Muchos productores decidieron reducir o hasta cancelar la siembra de trigo debido a la falta de agua. Durante la segunda quincena de abril, se esperaba que el área sembrada con el cereal se extienda a 1.481.000 hectáreas, lo que representaba una disminución del 10% respecto a la siembra de la campaña anterior. Un mes más tarde, la estimación se redujo a 1.425.400 hectáreas, y terminaría por disminuir hasta las 1.264.300 hectáreas estimadas en junio”, señaló el reporte.
En la misma línea, subrayó que “se espera un recorte mayor en la producción, debido tanto a la caída en el área sembrada como a los menores rendimientos que encontrará el cereal si la sequía continúa”.
Para la nueva campaña, la Bolsa de Cereales de Córdoba proyectó tres escenarios: rindes de 24, 21 y 18 quintales por hectárea, en promedio. Asimismo, contempló tres probables volúmenes de producción: 3.034.399, 2.655.099 y 2.275.799 toneladas.
En el mejor de los escenarios, donde el rinde sería de 24 quintales por hectárea y la producción de 3.034.399 toneladas, el valor bruto de la producción alcanzaría los US$614,2 millones, lo que significaría una caída del 34% en relación a la campaña previa. En este caso, los productores percibirían US$562,9 millones, es decir, 216 millones de dólares menos que en 2019.
En el segundo escenario, con un rinde de 21 quintales por hectárea y un volumen de 2.655.099 toneladas, el valor de la producción sería de US$537 millones, y los productores percibirían US$492,5 millones.
En el último caso, donde el rinde sería de 18 quintales por hectárea y el volumen de producción de 2.275.799 toneladas, el valor bruto rondaría los US$460,6 millones, lo que constituiría una pérdida del 51% en comparación a la campaña anterior. En tanto, el ingreso de los productores sería de US$422,2 millones.