e acuerdo con el informe que confeccionan el ministerio de la Producción provincial y la Bolsa de Comercio de Santa Fe, los productores fueron encontrándose a medida que avanzó la cosecha de girasol con la incidencia de esas aves en los rendimientos.
El trabajo indica que "con el avance de la cosecha se fue teniendo conocimiento real de los ataques de palomas o cotorras y sus consecuencias", en una "situación reiterada campaña tras campaña, pero cada vez con mayor impacto".

Ese cultivo llegando a un 70% de avance en el proceso de cosecha, con movimiento de máquinas especialmente en el norte y el centro de la provincia.
No hubo variación respecto de otras semanas y se mantuvieron los rendimientos promedios, que fluctuaron en mínimos de 12 quintales por hectárea y máximos de 28 quintales, con algunos lotes de hasta 30 quintales, considerados buenos por el sector productivo.
Sobre el maíz, que también sufrió los ataques de esas aves, los cultivares se vieron beneficiados por lluvias, que aportaron agua útil a los que se encontraban en floración y a los que están en la etapa de llenado de grano y etapas de fructificación.
En cuanto al estado de los lotes, hay un 92% de bueno a muy bueno, con algunos excelentes; un 6% en estado regular y un 2% en estado malo.
El Agrario