a determinación de prohibir la comercialización de agroquímicos por parte de la Secretaría de Ambiente de La Pampa, debido a que había vencido el plazo de 270 días que se le había brindado a la Fundación Campo Limpio para poner en marcha su sistema de gestión de envases vacíos, está trayendo serios problemas productivos, sobre todo en un momento crítico para la definición del rinde de los cultivos de verano.
En este contexto, los pequeños productores manifestaron su preocupación a través de una solicitada firmada por la Federación Agraria Argentina (FAA), que fue publicada en el perfil de Facebook de la entidad. “Tenemos que entender que somos todos corresponsables por no haber exigido que se cumpla con la ley de envases y presupuesto mínimo como corresponde, porque sabíamos de esto”, sostuvo Adolfo Sánchez, titular del Distrito 8 de la FAA.
Asimismo, indicó que “la prohibición de venta de agroquímicos pone en riesgo la cosecha, tras las lluvias que potenciaron los cultivos y la aparición de plagas. La medida perjudica a los chacareros y no soluciona el problema, cosa que no afecta a los grandes productores porque cuentan con un stock importante para pulverizar”.
Recientemente, emitieron otra carta –firmada por Federación Agraria, la Cámara de Propietarios de Máquinas Agrícolas de La Pampa (CA.PRO.MA.), la Cámara Empresaria Pampeana de Insumos Agropecuarios (FEDIA) y Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap)– en la que se expresa que la medida “pone en riesgo la evolución de los cultivos de cereales y oleaginosas, así como los forrajeros”. En dicho documento, se establece que “el girasol, la soja, el maíz y la alfalfa están en el momento de mayor crecimiento y productividad. La presencia de chinches e isocas hacen prever que de realizarse los controles en tiempo y forma, las pérdidas de producción y rendimiento pueden ser muy severas”.