l próximo gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, sostuvo que el Reino Unido y la Unión Europea deben hallar la forma de resolver sus diferencias en lo que respecta a las condiciones en que la industria británica podrá hacer negocios con el bloque.
Según Bailey, causaría sorpresa que el Reino Unido no fuera considerado como “equivalente” por la Unión Europea y que no pudiera realizar negocios a partir del año que viene, una vez que termine la etapa de transición post Brexit.
“Si esto terminara en una especie de pelea metafórica a puñetazos cada vez, con la utilización de retirar la equivalencia, eso significaría que el proceso no funciona correctamente”, advirtió el actual presidente ejecutivo de la Autoridad de Conducta Financiera.