n relevamiento de la Asociación Civil Fertilizar detectó deficiencias de potasio en los suelos y cultivos del litoral argentino. El estudio, que se llevó a cabo junto a la Unidad Integrada INTA Balcarce, detectó importantes caídas del mineral, base fundamental las pérdidas de producción. Expertos comparten recomendaciones para el manejo del problema.
De acuerdo a los datos arrojados por Fertilizar, el déficit de este mineral puede apreciarse en campos de la provincia de Entre Ríos y Corrientes, desde la orilla de Paraná hacia el este. Actualmente, los suelos mesopotámicos presentan niveles inferiores a 200 ppm.
Siendo un nutriente vital para un correcto crecimiento y desarrollo de las planta, los especialistas en nutrición vegetal advierten la necesidad de una preparación previa para el manejo de este déficit y sus posibles consecuencias.
Según la investigación citada, los cambios en el circuito del nutriente parecen radicar en la introducción de nuevas especies y en la intensificación de la producción. “El potasio era muy abundante en los suelos argentinos pero lo hemos ido utilizando y ahora es un problema bastante sentido en la Mesopotamia y la costa este del Paraná y va a ir llegando a otras zonas también, así como ocurrió en el cinturón maicero norteamericano y a Uruguay”, cuenta Fernando García, doctor en nutrición vegetal. En este sentido, los expertos prevén que la situación puede extenderse a la región Pampeana Central.

En este sentido, desde Fertilizar se organizó una recorrida por la red de ensayos de potasio junto con la EEA INTA de la localidad de Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos. En esta zona, los cultivos deficitarios de este nutriente presentan bordes secos con una tonalidad amarilla parduzca en sus hojas. En la mayoría de los casos, los síntomas suelen aparecer desde los bordes hacia el centro y desde abajo hacia arriba. “En regiones con limitaciones en la oferta de potasio, los cultivos se estresan con mayor rapidez. En un día de calor vamos a ver el acartuchamiento de las hojas o la falta de turgencia antes, lo que en términos fisiológicos significa que el ciclo del cultivo es más corto porque son muchas horas en que se cierran los estomas y dejan de hacer intercambio gaseoso y formar rendimiento”, explica Martín Díaz Zorita, ingeniero Agrónomo.

Ante la sospecha de un déficit del nutriente, los expertos recomiendan “saber leer los manchones” y enfocarse en aquellos que indiquen la heterogeneidad que tiene la distribución del nutriente en el suelo. “A veces en suelo no es tan bajo el nivel de potasio pero sí se ve la deficiencia en la planta, por eso es fundamental hacer análisis de suelo y planta de las zonas “manchoneadas” y de las zonas buenas, ya que recién ahí se descubre el déficit”, concluye Zorita.