al es la dependencia de Apple –el titán tecnológico estadounidense– de China en cuanto a partes y montaje que United Airlines transporta a 50 de sus ejecutivos entre California y China cada día. Sin embargo, la falta de trabajadores provocó que luego del fin del feriado del Año Nuevo lunar, Foxconn –que fabrica la mayor parte de los iPhone de Apple en China– no pudiera lograr que sus plantas de ensamblado funcionaran a plena capacidad estas semanas.
Según los analistas, el virus podría llevar a que Apple embarque entre un 5% y 10% menos de iPhones este trimestre, lo que, a su vez, podría hacer fracasar sus planes de aumentar la producción de sus populares AirPods.
Se pronostica que unos 400.000 turistas chinos habrán cancelado viajes a Japón para fines de marzo. Un gran crucero en Asia fue rechazado por cinco países porque docenas de personas a bordo están infectadas (Camboya por fin le permitió amarrar).
El Mobile World Congress, una conferencia gigante de telecomunicaciones que debía realizarse este mes en Barcelona, ha sido cancelado luego de que compañías, desde Vodafone y BT hasta Facebook y Amazon, se retiraran. Está cada vez más claro que el virus podría causar daño a las cadenas de producción globales, con un gran costo para la economía mundial.
La mayoría de las multinacionales estaban desprevenidas. No es la primera vez que sufren shocks en sus cadenas de producción asiáticas. El tsunami que golpeó a Japón en 2011 y las inundaciones devastadoras en Tailandia el mismo año afectaron gravemente la producción de muchas firmas grandes.
Más recientemente, la guerra comercial del gigante asiático con Estados Unidos ha expuesto los riesgos de cadenas de producción que dependen demasiado de China continental. Sin embargo, los patrones de estas empresas han hecho poco para prepararse para tales shocks como el que está infligiendo el brote de coronavirus.
Las acciones de compañías estadounidenses con fuerte exposición en China han quedado un 5% por debajo del promedio del índice desde comienzos de enero, cuando se supo por primera vez del brote.
Hay tres razones para pensar que el futuro puede mostrarse aún más desagradable para muchas firmas. En primer lugar, las grandes multinacionales han quedado peligrosamente expuestas a riesgos de la cadena de producción debido a estrategias destinadas a bajar sus costos. Por ejemplo, muchas solo tienen suficiente stock a mano como para unas pocas semanas, confiando en que siempre pueden recuperar sus inventarios just in time.
La segunda vulnerabilidad surge del hecho de que las firmas gigantes dependen mucho más de las fábricas chinas que en el momento del brote de SARS en 2003. China ahora aporta el 16% del PBI global, comparado con el 4% en aquel entonces. Su participación en las exportaciones de textiles y vestimenta es de un 40% del total global, y genera el 26% de las exportaciones de muebles mundiales. También es un voraz consumidor de insumos tales como metales, necesarios en la manufactura. Además, China absorbió el 7% de las importaciones mineras globales en 2003.
Por último, el tercer motivo para pensar que las grandes compañías pueden sufrir un shock en su cadena de producción es que las regiones más afectadas por el virus y las consiguientes cuarentenas impuestas por el gobierno chino son particularmente importantes para varias industrias globales. La industria electrónica es la que tiene mayor riesgo, según Llamasoft, una firma de análisis de cadenas de producción, debido a sus inventarios relativamente escasos y su falta de fuentes alternativas de partes.
La provincia de Hubei, donde se encuentra Wuhan, es el corazón del valle de la fibra óptica de China, sede de muchas firmas que hacen componentes esenciales para redes de telecomunicaciones. Quizás un cuarto del total mundial de cables y dispositivos de fibra óptica se hacen allí. Una de las plantas de fabricación de chips más avanzada de China, que hace las memorias flash, utilizadas en los celulares, también se encuentra ahí. A los analistas les preocupa que la epidemia en Hubei reduzca los embarques globales de celulares hasta un 10% este año.