l Banco Central de la República Argentina (BCRA), encabezado por Miguel Pesce, aprobó ayer una baja en las tasas de interés tanto para las tarjetas bancarias como para las no bancarias.
La iniciativa surge tras la solicitud del presidente Alberto Fernández a las entidades bancarias y financieras de que redujeran el costo del financiamiento de los hogares, como una forma de dinamizar el consumo.
De esta manera, las tasas de financiación para tarjetas bancarias poseerán un tope anual nominal del 55%. A su vez, dicha tasa no podrá superar en veinticinco puntos porcentuales a la que las entidades bancarias cobran por los préstamos personales.
En cuanto a las tarjetas de crédito no bancarias, el BCRA dejó sin efecto una decisión tomada durante la gestión de Mauricio Macri mediante la cual se modificaba la base de cálculo de la tasa, aumentándola de manera considerable. Ahora, la tasa de interés de dichas tarjetas no podrá ser superior al 25% del promedio de la tasa de créditos personales de las entidades financieras, con excepción de las tasas correspondientes a los proveedores no financieros de créditos.
“La medida fue adoptada en el contexto de bajas consecutivas de la tasa de política monetaria y la desaceleración de la inflación, con el objetivo de proteger los sectores más vulnerable e impulsar la recuperación del crédito al consumo”, explicó el BCRA en un comunicado.
Por otro lado, el BCRA impuso un congelamiento de las comisiones bancarias por un plazo de 180 días, período durante el cual los bancos tampoco podrán anunciar futuros aumentos.
A fin de poder llevar a cabo estas medidas, el Central informó que reducirá los encajes para las entidades que participen en el programa Ahora 12. “Para aquellas entidades financieras que se encuentren adheridas a ese programa la exigencia se reducirá en un importe equivalente al 35% de la suma de las financiaciones en pesos que la entidad otorgue”, sostuvo el BCRA.
Por otra parte, el senador nacional por el Frente de Todos, Oscar Parrilli, presentó un proyecto de ley para limitar las tasas de interés de las tarjetas de crédito, ya que considera que los pagos de refinanciación de esas entidades “generan una situación de ahogo financiero que agrava la economía de las familias”.
De esa forma, la el proyecto impulsado por Parrilli propone modificar el artículo 16 de la Ley 25.065 de tarjetas de crédito y establecer la tasa máxima que pueden cobrar los bancos. "El límite estará dado por la tasa de referencia para las Leliq que informará el Banco Central mensualmente. Dicha tasa se encuentra actualmente en un 44%, la cual es aún muy elevada”, concluyó Parrilli.