l país europeo está apoyando decididamente a aquellos que quieren comprar autos no contaminantes con toda una serie de beneficios fiscales y subsidios. El nuevo paso es llevar a otro nivel los coches eléctricos y de hidrógeno. No es el futuro es el presente, es aquí y ahora.
Alemania vuelve a ser noticia mundial afirmando que el tiempo de las medias tintas ha quedado atrás y es tiempo de dar un giro a tecnologías más eficientes, sostenibles y seguras. La Canciller Angela Merkel ha dicho que no se puede seguir viviendo en el siglo XXI usando transportes contaminantes del pasado.
Pero los cambios no terminan allí. Este país ha cerrado gran cantidad de plantas nucleares y de carbón, aumentando la generación con fuentes como eólica y solar.
Asimismo se está invirtiendo más de 1.1 billón de dólares en la producción de baterías eléctricas para ir un paso más allá en la movilidad sostenible. En 2018 ciudades como Hamburgo prohibieron de un tajo los anticuados vehículos de diesel y en Alemania entera se está dando financiamiento y facilidades a las familias que decidan comprar un coche eléctrico.
En 2018 se estrenó el primer tren con batería de hidrógeno en Bremervörde. La empresa Alstom, uno de los mayores fabricantes de trenes de Europa, el Ministro de Economía y Transporte de Baja Sajonia, el Ministerio Federal de Transporte y las autoridades de transporte Landesnahverkehrsgesellschaft Niedersachsen (LNVG) y Eisenbahnen und Verkehrsbetriebe Elbe-Weser (EVB) celebraron este estreno mundial. Ante multitud de invitados y prensa alemana y extranjera, el primer tren de pilas de hidrógeno del mundo entraba en la estación.
El Coradia iLint, producido por Alstom en Salzgitter, Alemania, está dotado de pilas de combustible que transforman el hidrógeno y el oxígeno en electricidad, eliminando por tanto las emisiones contaminantes causadas por la propulsión.
ENERGÍA LIMPIA XXI