uego de un estudio para analizar las razones de su popularidad, las autoridades locales de Ámsterdam decidieron prohibir el ingreso de turistas a los café de cannabis. La medida también busca controlar la cantidad de visitantes que recibe la ciudad holandesa, una de las más atractivas para viajeros de todo el mundo.
La masificación turística se está convirtiendo en los últimos años en uno de los principales problemas de las ciudades europeas más atractivas y Ámsterdam no es la excepción. En este sentido, la administración local de la ciudad a cargo de la alcaldesa, Femke Halsema, busca fórmulas legales para prohibir la venta de cannabis a los no residentes y para cerrar una parte de los establecimientos que venden la droga.
La decisión se tomó luego de recibir los resultados de un estudio realizado por una consultora privada en el que se asegura que “un 34% de los visitantes del Barrio Rojo reconsideraría su viaje a Ámsterdam si no pudiera comprar cannabis, y que, de no poder hacerlo, un 11% no volvería a pisar la ciudad”.
La ciudad holandesa recibe 15,4 turistas por habitante al año y, al menos un tercio de los 17 millones de turistas que llegaron durante el 2019 lo hicieron para comprar y fumar cannabis legalmente y a buen precio. “El Barrio Rojo y los coffee shops atraen a un tipo de turista que la ciudad no quiere. Son visitantes jóvenes, ruidosos, poco conscientes de no ir ensuciando, tendientes a excederse en el consumo de alcohol y cannabis y que gastan poco en la ciudad”, aseguró Halsema.
En este sentido, la Alcaldía plantea la toma de las siguientes medidas:
- Desde el próximo 1º de abril se prohibirán las visitas turísticas en grupo al Barrio Rojo y todos los demás tours turísticos en el centro de la ciudad requerirían un permiso.
- Esos grupos no podrán superar las quince personas y tampoco estarán autorizados a parar en lugares con aglomeraciones ni en los puentes sobre los canales o tiendas y restaurantes de la ciudad.