a manzana estimula al hígado y los riñones y además limpia el organismo de toxinas. Posee pectina, una mezcla de polímeros ácidos y neutros muy ramificados que eliminan precisamente esas toxinas.
También cuenta con ácido málico, que neutraliza los derivados ácidos y, dada su riqueza en fibra, resulta un remedio natural muy bueno para el estreñimiento y la diarrea, mejorando el tránsito intestinal y ayudando en la digestión.
Disminuye además el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares gracias a su contenido en quercetina (es un flavonol que se encuentra presente generalmente como Oglicosidos en altas concentraciones tanto en frutas como en verduras), e incluso son ideales para diabéticos, ya que ayudan a controlar la diabetes al reducir los niveles de azúcar en la sangre.
Las manzanas ayudan a reducir el colesterol alto, los niveles de azúcar en sangre y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
El 85% de la producción de manzana se concentran en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén y en el Valle Medio de Río Negro. El resto se genera en el Valle de Uco (Mendoza), 25 de mayo (La Pampa) y el Valle del Tulum (San Juan), entre otros puntos.
El Agrario