Santiago Debernardi: “La inseminación artificial a fijo (IATF) generó una revolución en la producción”

En diálogo con Santiago Debernardi, gerente comercial de Juan Debernardi SRL y Select Sires contó cuáles son los beneficios económicos de la IATF para el productor ganadero

Por Agroempresario.com
 

A finales de 2020, Select Sires se fusionó con Juan de Bernardi SRL logrando así un market share  en Argentina del 40% en genética de leche y un 50% en genética de carne.

Select Sires es una cooperativa en Estados Unidos, siendo los mismos productores los asociados y coordinados en una junta directiva. Su principal estrategia es crecer en América Latina ya que tienen en Estados Unidos el 50% del share de mercado. Por su parte, Juan Debernardi SRL tiene 40 años en el mercado local liderando la venta de genética en leche y siendo muy competitivo en genética de carne. 

Esta fusión brindará  a los productores lecheros la posibilidad de  tener acceso a la mejor genética holando argentino del mundo y, además, de una excelente genética de carne. 

En diálogo exclusivo con Agroempresario.com, el Dr. Santiago Debernardi, segundo médico veterinario de la familia y gerente comercial de Juan Debernardi SRL, nos comentó las ventajas y el agregado de valor que brinda la Inseminación Artificial a Tiempo Fijo al rodeo de cría.

Con respecto a la demanda en los últimos años, fluctuó en función a las trabas de exportación. En momentos más complejos para exportar, se ha buscado hacer ciclos más cortos, que engrasen rápidamente. Con la exportación en auge como los últimos seis años, se buscaban razas continentales, doble propósito o Angus con mayor crecimiento. Si bien en Argentina se está trabajando en medir parámetros en genética, la diferencia con respecto a Estados Unidos sigue siendo abismal. 

“El productor busca tener respuesta a dos necesidades: 1) a generar una vaca más fértil, productiva, que se preñe y pueda producir más con menos, es decir comiendo menos cantidad de pasto y producir ternero más pesado, con más cantidad de leche y que no se enferme; 2) que los hijos de esa vaca sean terneros o novillos con muy buena eficiencia de conversión, buen crecimiento y carne destacada”, enfatizó Debernardi.

Con respecto a los beneficios que trajo aparejada la inseminación artificial y en especial la I.A.T.F (Inseminación Artificial a Tiempo Fijo) remarcó: “Cuando la industria descubrió que se podía congelar el semen para luego ser reutilizado en rodeos comerciales, tuvo un impacto tremendo en la producción porque permitió encontrar individuos con progenie destacada y usarlos masivamente en los planteos de cría. Eso sumado a la tecnología en los protocolos de inseminación a tiempo fijo, logró que se pueda sincronizar el rodeo de vacas de forma sencilla e inseminar masivamente. Eso generó una revolución en la producción porque en una temporada de servicio donde el productor tiene 90 días para preñar sus vacas, con una inseminación a tiempo fijo  arranca el primer día de su servicio preñando a la mitad del rodeo y encima con toros que ya fueron probados y se conoce cuáles son las características que mejoran y cuáles no”.

En referencia al costo de la inseminación, remarcó que realmente es marginal ya que una pajuela del mejor toro del mundo ronda entre los US$7 a US$10 o $700 si es nacional -representan 3 kg de carne-. 

La inseminación se financia con los kilos extra que se generarán al destete o con la eficiencia de engorde una vez destetados. “En promedio, los pesos al destete solamente por la tecnología de inseminación artificial son de 20 kg más, sólo por lograr más cabezas de preñez sincronizando las vacas. Si a eso le sumas que usas toros de rápido crecimiento, curve bender le sumas otros 15 kilos más y ya estás hablando de 35-40 kg al destete; el impacto es muy alto”, concluyó Debernardi.  

Por último y no menor, el mayor valor agregado está en la genética que el productor se va a guardar como futuro rodeo de madres.

  

 

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