olinos Río de la Plata, la fabricante de alimentos más importante del país, registró una pérdida de $1.006 millones en 2019. La alimenticia continúa con una racha negativa, acumulando pérdidas por US$5.000 millones en los últimos tres años. Desde la compañía, adjudican la causa de la crisis a la caída del consumo, la devaluación y a la imposibilidad de trasladar la inflación a sus precios.
La unidad de alimentos y consumo masivo, perteneciente a Perez Companc Family Group, acumuló su tercer balance negativo y se ve impactada por la retracción que sufre el comercio minorista. Según el balance difundido por la empresa, la caída de la ganancia bruta fue de US$1.438 millones en relación al año anterior. De esta forma, los datos publicados arrojaron una caída en las ganancias operativas de US$17 millones con respecto a 2018.
A través de un comunicado, Molinos enumera las causas de la crisis. “La pérdida de Molinos en 2019 está asociada a la imposibilidad de trasladar precios de sus productos a los aumentos de costos, en un contexto de persistente caída del consumo. La exponencial suba de costos, sumado a la muy fuerte devaluación de la moneda y la inflación, han sido determinantes en los resultados negativos”, explica la compañía.
Este contexto adverso se vio agravado por una fuerte retracción del consumo. Según precisó el Instituto Nacional de Estadística (Indec), durante el 2019 las ventas en supermercados se desplomaron un 9,7%, mientras que en autoservicios mayoristas el declive fue del 8,4%.
A pesar de los números en rojo, Molinos destacó la inversión por US$3.100 millones durante sus años de mala performance financiera. “Durante este período, la empresa apostó al país y destinó grandes cifras volcadas a los nuevos negocios, la modernización en líneas de producción, los almacenes inteligentes y la digitalización de los sistemas”, concluyó el comunicado.