l Banco Central de la República Argentina (BCRA) acuerda con las principales entidades bancarias una baja en la tasa de financiación de las tarjetas. Con esta medida, el organismo espera que los bancos acompañen el descenso inflacionario y de la tasa de referencia.
A la espera de una menor inflación, el Gobierno busca continuar trabajando con los bancos para la implementación de un mecanismo que permita seguir incrementando la baja de los intereses y aliviar el financiamiento a corto plazo de los consumidores.
El límite a la tasa nominal anual de las tarjetas es del 55%, lo que implica un costo financiero total del 91%, un porcentaje equivalente a más del doble de la inflación proyectada para este año. “Si las tasas bajan el límite del 55% es razonable”, expresan desde las entidades bancarias. El Banco Central estableció un techo a la financiación de las tarjetas de crédito para aliviar el cargo por compras y saldos deudores.
La implementación de la medida responde a la recesión y a la pérdida del poder adquisitivo por parte de los trabajadores, quienes, ante el ajuste de precios, se ven obligados a utilizar la tarjeta de crédito para poder llegar a fin de mes. “Los argentinos pasaron a utilizar el plástico para sus gastos cotidianos, en la compra del día a día, no sólo de los bienes durables, como sucedía antes. El tarjetahabiente no puede afrontar el gasto de subsistencia con los ingresos que tiene”, indica Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market. En este marco, la emisión de plásticos por parte de las fintech y los bancos digitales evidencia un crecimiento exponencial.