l parate de la actividad industrial de China a causa del coronavirus provocó una disminución de los niveles de dióxido de carbono, lo cual fue visibilizado a través de los satélites de la NASA y de la Agencia Espacial Europea (ESA). Ambas agencias espaciales también confirmaron la reducción del dióxido de nitrógeno en un 25% en lo que va de año.
Según los expertos, el efecto se evidenció por primera vez cerca de la capital china de Wuhan y luego se extendió a todo el país. Los satélites de la NASA y de la Agencia Espacial Europea (ESA) detectaron un notable descenso de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) desde la aparición del COVID-19 a causa del parate económico provocado por la pandemia.
Desde la detección del brote en diciembre, se han establecido diversas cuarentenas en todo el país, frenando la actividad industrial y la circulación de vehículos. “Esta es la primera vez que veo una caída tan dramática en un área tan amplia por un evento específico”, ha destacado Fei Liu, investigadora de calidad del aire en el centro de vuelo espacial Goddard de la NASA.
En este marco, los especialistas de ambas agencias espaciales continúan el monitoreo y seguimiento de las consecuencias de la cuarentena en el medioambiente chino.