a albahaca es la aliada perfecta del tomate, pero también sirve para realzar cualquier plato y para agregar a las conservas y al aceite de oliva.
Originaria de India, donde se la considera una planta sagrada, es una hierba de cultivo fácil: solo requiere tierra húmeda y luz, aunque se la debe resguardar un poco del sol mendocino de la siesta.
Contiene un aceite esencial rico en estragol, cineol y eugenol, flavonoides y saponósidos.
Se considera digestiva, aperitiva, carminativa y antiespasmódica.
Favorece la digestión disminuyendo los gases, la pesadez abdominal, la flatulencia y los calambres gastrointestinales. Alivia las náuseas y el mal sabor de boca.
Como diurético actúa frente a la retención de líquidos y la oliguria.
Suaviza la garganta en toses espasmódicas e irritativas.
Contribuye a calmar las jaquecas, sobre todo las de origen digestivo o hepático, y los dolores espasmódicos de la menstruación.
Se le atribuye asimismo el poder de estimular la producción de leche materna.
Además, es ligeramente sedante y se ha empleado para calmar los nervios y la irritabilidad.
Es antiséptica, analgésica y cicatrizante sobre dolores artríticos y musculares, contracturas, heridas leves, eccemas, forúnculos y granos.
También se ha integrado en lociones y champús para fortalecer el cabello.
Su aceite esencial es un excelente relajante muscular y se aplica en áreas contracturadas y tensas, como cervicales, cuello, nuca o espalda. Se combina con aceite esencial de romero y aceite de almendras dulces y se aplica en masaje suave, dos veces al día.
Ingredientes
Albahaca fresca, sólo las hojas 100 g
Queso Parmesano 200 g
Nueces 75 g
Diente de ajo 2
Aceite de oliva 160 ml
Sal
Preparación
Separar las hojas de albahaca del tallo. Lavar y secar las hojas. Mixear las hojas , las nueces, los ajos, el aceite y la sal.
Se utiliza para acompañar pastas, aliñar ensaladas, como sustituto de la salsa de tomate en pizzas o untada sobre rebanadas de pan con huevo revuelto por encima. Las posibilidades son infinitas.
Ingredientes
200 gr albahaca
sal fina
1 litro aceite de Oliva para cubrir
Preparación
Lavar la albahaca bajo la canilla y dejarla secar sobre un lienzo, a temperatura ambiente
Una vez seca, colocar las hojas en el/los frascos, alternando con capas de sal. Presionar muy bien para quitar todo el aire y llenar el frasco con aceite. Cerrar herméticamente y conservar en el estante más oscuro de la heladera para que no se decolore.
