l verano es sinónimo de vacaciones, sol y disfrute. Sin embargo, el fin de la temporada da paso a una serie de responsabilidades, entre ellas el mantenimiento y la poda de las plantas. A continuación, mencionamos algunas de las tareas de otoño que no se deben pasar por alto.
No se debe demorar en podar los arbustos perennes como oleas, viburnums, buxus y ptosporums, para que sus brotes nuevos no sean demasiado tiernos cuando llegue el invierno.
Aunque la tendencia actual es no podar las herbáceas perennes hasta recién después del invierno y, de esa manera, dejar alimento y cobijo para la naturaleza en nuestros canteros, sí se puede reducir el tamaño de aquellas plantas muy agresivas que en esta época ya están desprolijas, como la Vervena bonariensis, Salvia garanitica y la S. involucrata enana.
En el caso de Phlomis, si vemos que sus semillas son demasiado agresivas, podemos podar algunas cabezas antes de que maduren.
Asimismo, se puede aprovechar que los canteros están más despejados para sembrar las especies anuales de otoño-invierno, como espuelas de caballero, amapolas y campanas de Irlanda.