ablo Rivero, dueño de la parrilla palermitana Don Julio -el mejor restaurante argentino según la versión mundial de 50 Best-, aportó la historia, la razón de ser y las claves del asado argentino y la cultura que forjamos a su alrededor.
"El asado nació en la pampa argentina del siglo XVII, con la sobrepoblación de ganado que llegó de España y encontró un paraíso en nuestras extensas praderas naturales. Era común alejarse unos pocos kilómetros de la ciudad y toparse con ganado cimarrón o animales vagabundos sin dueño. Entonces, solo era cuestión de elegir uno y obtener la mejor parte, atarlo a una estaca de madera, clavarlo al piso y esperar que ocurra la magia. Pasaron años hasta que el asado se hizo de forma horizontal en la parrilla".
"Según los historiadores, la parrilla empezó su reinado en Buenos Aires a fines del siglo XIX, con la llegada de inmigrantes que, en los barrios de la clase trabajadora, comenzaron a cocinar en el fuego los pedazos de carne que no podían ser clavados en estacas. Los despojos, las salchichas y los cortes de carne que no se podían exportar estaban en la dieta de los primeros inmigrantes; después se convertirían en parte de nuestra compleja identidad nacional".
"En Argentina, todos sabemos algo sobre fútbol, algo sobre política y mucho sobre asar. Ser argentino significa estar enamorado del asado y de la parrilla. Está en nuestro ADN. No tuve la oportunidad de no enamorarme, fue amor a primera vista".
Según Rivero, que usa carne de pastura de Aberdeen Angus y Hereford, es el resultado de "años de desarrollo genético y de condiciones naturales óptimas para la cría de ganado de calidad", en combinación con "la historia y la sabiduría popular": "Todos tenemos un amigo carnicero, alguien que nos aconseja, nos guarda lo que queremos y sabe lo que nos gusta", define.
"Comemos asado desde el día en que nacemos. Chupar huesos marca el inicio de la cultura de la parrilla; es el bautismo del carnívoro. Toda nuestra vida está atravesada por esta cultura: cada celebración es una excusa para prender un fuego y tirar algo a la parrilla".
"Cada corte tiene una mejor forma de cocinarse. Si la carne tiene hueso o una capa de grasa, empezá a cocinarla desde ese lado. Nunca te apures: esperá el momento correcto".
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